Francia despliega 70.000 policías ante una nueva jornada de protestas
El Gobierno prohibió varias marchas y los comercios de París se blindan por temor a repetir los disturbios del 17 de octubre. Los sindicatos disputan el recorrido autorizado en la capital.

Francia espera este sábado nuevas manifestaciones en todo el país, y las autoridades temen que se repitan los incidentes del fin de semana pasado. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, anunció un operativo con 70.000 agentes para evitar hechos de violencia y saqueos.
Según Nuñez, circulan numerosos llamados a la violencia y al saqueo que, dijo, son "evidentemente" mensajes de los alborotadores. El primer ministro, Sébastien Lecornu, afirmó durante una visita a Limoges, donde el sábado anterior se incendió el ayuntamiento: "La amenaza sigue siendo alta".
Marchas prohibidas y disputa por los recorridos
Según el ministro, ya se prohibieron varias manifestaciones. Se autorizarán las que cuenten con un servicio de orden de los organizadores y no pasen por zonas donde puedan producirse saqueos o alteraciones del orden público. Además, seguirán vigentes las restricciones de circulación en áreas sensibles de las ciudades.
En París se permitió una marcha convocada por los sindicatos, pero con el recorrido modificado. Los organizadores reaccionaron con indignación y, según medios, evaluarán recurrir ante el tribunal administrativo. También hubo discusiones por los recorridos en otras ciudades.
Los disturbios del 17 de octubre
"Lo que ocurrió el 17 de octubre es totalmente inaceptable", dijo Nuñez sobre los graves incidentes, con daños por millones, ocurridos al margen de las marchas. Jóvenes que desde hace semanas reclaman mejor equipamiento para las escuelas fueron acompañados ese fin de semana por otros grupos, entre ellos quienes protestan por el alto costo de vida.
El presidente Emmanuel Macron acusó en un discurso a grupos "ultraizquierdistas" de intentar un golpe y sostuvo que "grupos organizados" cometieron actos "sediciosos" con el objetivo de "derrocar la República".
En el centro de París, los comerciantes empezaron a cubrir las vidrieras con tableros. El municipio pidió a comerciantes, vecinos, gastronómicos y empresas retirar objetos que puedan usarse como proyectiles, barricadas o ser incendiados.
Un tiroteo y gestos del Gobierno
El viernes, un hombre disparó con un arma automática desde un auto en localidades cercanas a París: murió una persona y cinco resultaron heridas. Fue detenido poco después. Macron habló de un atentado terrorista racista; no se vio una relación directa con las protestas.
Ese mismo día, Macron recibió por primera vez a estudiantes secundarios y representantes de sus organizaciones para, según el Elíseo, escuchar sus demandas y preocupaciones. Además, según el diario Les Échos, el Gobierno quiere adelantar el aumento del salario mínimo previsto para enero.
Una lectura
El Ejecutivo combina mano dura y gestos de apertura: restricciones y un gran despliegue, por un lado; reunión con estudiantes y posible adelanto salarial, por otro. Queda por verse si la disputa judicial por el recorrido en París y el tono de la acusación presidencial endurecen o descomprimen la protesta, que ya sumó reclamos más amplios que los escolares.