Lula y Flávio Bolsonaro cierran la campaña con un debate más calmo
En el último cruce televisivo antes del balotaje del domingo, los candidatos buscaron seducir a los pocos indecisos que quedan en una elección muy reñida.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro se enfrentaron el viernes en su segundo y último debate antes del balotaje presidencial del domingo. Según informó The Associated Press, el tono fue más moderado que cinco días antes, cuando se cruzaron acusaciones y chicanas en un debate en TV Band.
El encuentro se realizó en Río de Janeiro, en TV Globo, la emisora más popular del país, y duró dos horas. Los candidatos expusieron sus planes frente a frente.
Tres momentos de tensión
Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, llamó a Lula "nueve dedos", un apodo despectivo usado por muchos de sus seguidores que alude a un accidente que el mandatario sufrió cuando era obrero metalúrgico. Lula, de 80 años, exigió una disculpa y Bolsonaro se la dio.
En respuesta, Lula lo llamó "vigilante", en referencia a grupos vinculados a policías que operan en comunidades pobres de Río de Janeiro, conocidos como milicias. Bolsonaro dijo que les cambiaría el nombre y los llamaría "narcoterroristas".
El tercer cruce fue entre Bolsonaro y la madre de una nena de 5 años muerta en un tiroteo en el que participó un policía que tenía al candidato como abogado. Bolsonaro dijo que no cree que su cliente fuera culpable.
Además, discutieron sobre el salario mínimo, las políticas de seguridad pública, las iniciativas del sistema de salud gratuito y los incentivos al agronegocio.
Una elección muy pareja
Para el sábado se espera que ambos movilicen a decenas de miles de simpatizantes en las calles de Río de Janeiro y San Pablo, como último esfuerzo antes de la votación. Bolsonaro ganó la primera vuelta por 47% a 45%, y los sondeos recientes indican una disputa muy cerrada. Lula busca su cuarto mandato no consecutivo.
El ganador conducirá la mayor economía de América Latina, con 214 millones de habitantes. Un triunfo de Bolsonaro, aliado del presidente estadounidense Donald Trump, aumentaría la influencia de Estados Unidos en la región. Si gana Lula, Brasil mantendrá su distancia de Washington y profundizará el vínculo con China.
Con una diferencia tan estrecha en la primera vuelta, el resultado puede definirse por pocos votos, y el desenlace dependerá de cuánto hayan movido a los indecisos los debates. Queda por ver si el tono más bajo del último cruce alcanza para capturar a ese electorado, y qué rumbo en política exterior surgirá de las urnas.
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