Hannover 96 condena la "escalada inaceptable" de sus hinchas en el clásico ante Braunschweig
Tras el 0-2 en la Segunda Bundesliga, el club anunció que ayudará a identificar a los responsables de lanzar pirotecnia. La ministra del Interior de Baja Sajonia había advertido sobre posibles sanciones.

Hannover 96 condenó los incidentes protagonizados por una parte de sus hinchas en el clásico ante Eintracht Braunschweig, que el local ganó 2-0 por la Segunda Bundesliga alemana, y anunció consecuencias. El club se comprometió a "participar activamente en la identificación de los responsables", según un comunicado difundido el domingo por la noche.
Qué pasó en el estadio
En el tramo final, el partido, catalogado como de alto riesgo, fue interrumpido porque hinchas de Hannover arrojaron elementos pirotécnicos hacia el campo. También volaron algunos cohetes desde el sector visitante hacia los simpatizantes de Braunschweig. Tras la intervención de los bomberos, el árbitro Tobias Reichel reanudó el juego después de unos minutos.
Según el relato del encuentro, los cohetes y las bengalas se dispararon después del segundo gol, convertido por Yann Sturm a los 92 minutos, hacia la tribuna y el campo. Un vocero policial dijo que esto "empañó el balance del operativo general", ya que antes y después del episodio todo había transcurrido con calma. La policía informó que no hubo más incidentes durante el traslado de los hinchas visitantes a la estación de Braunschweig y que lo ocurrido en el estadio será investigado.
La postura del club
Hannover 96 habló de una "escalada inaceptable" en el sector visitante. "Los responsables eran conscientes de las consecuencias de sus actos. Pusieron en peligro a sabiendas la salud de otras personas", sostuvo. Agregó que los hechos empañan "considerablemente la evaluación de la organización de la jornada del clásico", y recordó que tanto el viaje de ida y vuelta como el ingreso al estadio fueron tranquilos, sin incidentes relevantes conocidos.
Un operativo masivo y antecedentes
La policía desplegó un gran dispositivo, con el foco puesto en separar a las dos hinchadas enemistadas. Unos 1.900 seguidores de Hannover viajaron en un tren especial y fueron escoltados hasta el estadio. Otros 2.000 hinchas de Eintracht marcharon hacia la cancha sin problemas, salvo el encendido de pirotecnia.
En la temporada anterior, los dos clásicos habían sido en general pacíficos. Pero dos semanas antes, personas encapuchadas, presuntamente simpatizantes de Hannover, habían ingresado a un galpón en Braunschweig y robado material para una coreografía de la hinchada local. Los investigadores abrieron causas por sospecha de alteración del orden público y robo. Además, en la noche previa al martes aparecieron unos 40 carteles con mensajes de odio contra Eintracht Braunschweig, y habría también en Celle, Peine y Gifhorn.
La ministra del Interior de Baja Sajonia, Daniela Behrens (SPD), había pedido a los clubes y a ambas hinchadas evitar la violencia. Advirtió: "De no ser así, nos veremos obligados a ordenar en el futuro medidas más amplias, como entradas personalizadas, cupos reducidos de hinchas visitantes o incluso partidos a puertas cerradas".
Una lectura
El saldo fue acotado en comparación con los temores previos, pero el episodio llegó justo después de la advertencia oficial. Queda por ver si las investigaciones logran identificar a los autores y si las autoridades resuelven aplicar alguna de las medidas anticipadas por Behrens en los próximos cruces entre ambos equipos.
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