Hanser publica "Die Tochter", la primera novela de Sebastian Haffner
Escrita cuando el autor tenía veinte años y publicada por entregas en 1929, la novela sobre una joven berlinesa vigilada por su familia es el último libro que sale de su legado.

La editorial Hanser publicó "Die Tochter" ("La hija"), la primera novela de Sebastian Haffner, que cierra la serie de textos rescatados de su legado. El libro, de 464 páginas y con epílogo de Annett Gröschner, cuesta 28 euros.
Una novela que esperó casi un siglo
Haffner nació en 1907 en Berlín-Moabit con el nombre de Raimund Pretzel, hijo de un pedagogo reformista. En la escuela tuvo contacto tanto con liberales judíos como con hijos de militares, y eso marcó su formación política. Era jurista de profesión.
"Die Tochter" apareció en 1929 como folletín en un diario de Hamburgo. Después, la situación del país se interpuso: la editorial que iba a publicarla quebró y, tras la toma del poder por los nazis, Haffner escribió solo textos periodísticos apolíticos y terminó emigrando a Londres.
El año pasado se editó "Abschied", otra novela suya escrita en 1932 en pocas semanas y hallada muchos años después en el legado. Cuenta una historia de amor ambientada en un fin de semana de febrero de 1931 en París, y fue un éxito de ventas.
Lulli y su mundo
La protagonista es Lulli, hija de Felix, un sentimental alto funcionario, y de una bailarina que murió durante la guerra, probablemente por desnutrición. La familia está quebrada por la idealización nostálgica de la época del Káiser. Lulli vive en Berlín pero casi nunca puede salir de su casa.
La escena central es su primera fiesta, a la que el libro dedica más de sesenta páginas. Allí conversa con Alfons, un estudiante que dice faltar a clase siempre que puede y que, en lo más hondo, quisiera ser "Hochstapler" (impostor). Lulli lo encuentra aburrido y decide no admirar a los hombres presentes, sino volverse tan avispada como ellos.
El entorno es el de una época en que a las jóvenes se les prohibía el cine con argumentos como "Wir sind sittlich vermorscht, es wird Zeit, dass der Mann kommt, der uns mit der Knute wieder zu unserer Pflicht treibt" ("Estamos moralmente podridos; es hora de que venga el hombre que nos devuelva a latigazos a nuestro deber"). Allí también se mezclan las amigas de la tía mayor, que discuten la injusticia de envejecer, y el padre débil, que busca en el cuarto de su mujer muerta instantes de evasión.
Una lectura
Que un autor de veinte años retrate con tanta agudeza psicológica a una adolescente, y que lo haga con esa mezcla de ironía y ternura, es lo que el diario Frankfurter Allgemeine destaca de la novela, además de su sintonía con el presente. El libro retrata el tránsito entre dos mundos, un período de incertidumbre que, según esa lectura, tiene ecos en la actualidad. Queda la pregunta de cómo recibirán los lectores a un Haffner novelista, tras el éxito de "Abschied", y si este tercer rescate sostiene el interés por su obra de ficción.
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