Ifo: el clima de negocios mejora, pero lo clave son las exportaciones
El índice de clima empresarial alemán subió por sexta vez consecutiva. Un comentario del diario Frankfurter Allgemeine sostiene que el dato más relevante es el salto de las expectativas de exportación y plantea qué política económica debería acompañarlo.

El clima de negocios en Alemania se recuperó por sexta vez seguida, según las últimas encuestas de coyuntura del instituto Ifo. Para el comentarista de la Frankfurter Allgemeine, sin embargo, ese no es el resultado principal: considera que algo así ocurre en fases largas de recuperación tras períodos de estancamiento y que no anticipa por sí solo un auge fuerte.
Dos lecturas de la mejora
Según el artículo, algunos economistas celebran el dato como prueba de una resistencia especial de la economía alemana, que estaría absorbiendo con sorpresa los altos precios de la energía y la sequía en el Rin. El autor discrepa: sostiene que la mejora refleja sobre todo la decisión del Gobierno de gastar, con deuda, una suma suficiente para que el dinero llegue en algún momento a la economía. En su opinión, eso no es una receta para un crecimiento estable y duradero.
Exportaciones en alza
El hallazgo que el autor juzga más importante es que las expectativas de exportación de las empresas subieron de forma abrupta en los últimos meses. Crece la demanda de productos alemanes desde Europa y Estados Unidos, lo que ayuda a compensar las dificultades en el negocio con China.
Una razón de este repunte, señala, es que la competitividad en precios mejoró algo gracias a que los costos laborales unitarios bajaron levemente. Aclara que las desventajas acumuladas en los últimos años están lejos de haberse superado, pero cree que la evolución reciente marca el camino para sanear el sector exportador.
La receta que propone el autor
Para seguir ese camino, plantea fortalecer la oferta: menores impuestos y cargas, energía más barata con menos intervención estatal y, sobre todo, una política salarial moderada. Rechaza la interpretación de los sindicatos, que leen la crisis como un déficit de demanda, y afirma que oponerse a recortes en prestaciones sociales y a renunciar a aumentos salariales excesivos es la mejor manera de prolongar la crisis.
Una lectura
Se trata de una postura de opinión, no de un consenso: la misma suba del índice admite explicaciones opuestas, ya sea el gasto público o la resiliencia empresarial. Lo que los datos muestran es una mejora de las expectativas exportadoras y un ligero alivio en costos laborales. Queda abierto cuánto de ese repunte se sostendrá y qué peso tendrán en él los salarios, la energía y el gasto estatal, que es lo que seguirá en discusión.
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