Informe de la ONU sobre emisiones: advertencia global y margen de acción para Europa
El nuevo "Emission Gap Report" proyecta un calentamiento de 2,8 grados en los próximos setenta años, pero señala que aún hay espacio para políticas climáticas efectivas, con Europa en un rol central.

El nuevo informe de la ONU sobre la brecha de emisiones (Emission Gap Report) indica que el planeta se encamina a un calentamiento de 2,8 grados en los próximos setenta años. Naciones Unidas busca que el dato se lea como una advertencia urgente, pero el documento también marca que sigue habiendo un margen considerable para actuar.
Un silencio antes de la cumbre
Desde la Cumbre de la Tierra de Río, en 1992, las advertencias de la comunidad internacional y de la ciencia se repitieron tanto que, según el análisis del diario alemán Frankfurter Allgemeine, hoy tienden a percibirse como rutina política o mero gesto moral. El diario destaca que los responsables políticos no reaccionaron al informe, a pocas semanas de la cumbre climática de Antalya, que comienza en noviembre. Allí debería seguir discutiéndose la transición energética global y la salida de los combustibles fósiles.
El contexto no es favorable: la resistencia de los países petroleros volvió a crecer. A la vez, en estos días se negocia en Ereván, en la cumbre de biodiversidad de la ONU, la pérdida masiva de especies. Otras crisis geopolíticas amenazan con desplazar al multilateralismo ambiental, y el temor a nuevos costos frena el impulso que había surgido tras el Acuerdo de París.
El papel de Europa
El informe documenta tanto ese impulso como su pérdida de fuerza en los últimos años de guerras y crisis. Según el texto, hay todavía bastante espacio para decisiones climáticas, y cada paso en la dirección correcta beneficia al clima, la economía, la salud, la seguridad y la protección frente a catástrofes.
Europa cobró relevancia tras la salida de Estados Unidos de la política climática. No es ajena a las consecuencias del cambio climático, algo que, según el diario, quedó claro con este año de calor extremo: sequías, olas de calor, escasez de agua y lluvias torrenciales aumentan allí con especial rapidez, por un alza de temperaturas superior al promedio. Tampoco es irrelevante en la sombra de los mayores emisores, Estados Unidos y China.
Las normas adoptadas después de París, con cientos de exigencias e incentivos y subsidios, redujeron las emisiones, sobre todo en el sector energético. Los expertos de la ONU hablan de "verdaderos avances", y eso ocurre pese a que se dio marcha atrás con el fin del motor de combustión. La base de datos de la OCDE identificó desde los años noventa 3.500 políticas que funcionan en más de 120 países, entre ellas instrumentos de mercado como el precio del CO₂. Pocas fueron evaluadas científicamente, pero muchas parecen surtir efecto. La expansión solar superó las expectativas.
Lectura
El informe combina un diagnóstico de fracaso colectivo con evidencia de que ciertas políticas funcionan. Queda abierto si los gobiernos usarán ese margen o si la cumbre de Antalya repetirá la inercia de los últimos años. Habrá que seguir la postura de los países petroleros y el sostenimiento de las políticas europeas en un contexto de crisis.
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