Israel vota con Netanyahu en una disputa ajustada por seguir en el poder
Las elecciones del martes se leen como un referéndum sobre el primer ministro más longevo del país, que enfrenta al opositor Gadi Eisenkot. La campaña cerró con actos, carteles y protestas en distintas ciudades.
Israel vota este martes en elecciones generales que se perciben como un plebiscito sobre Benjamin Netanyahu, el primer ministro que más tiempo estuvo en el cargo en la historia del país. Su principal rival es el candidato opositor Gadi Eisenkot, líder del partido Yashar ("Derecho").
Una campaña en las calles
Netanyahu, líder del Likud, visitó temprano el viernes 23 de octubre el mercado Mahane Yehuda, en Jerusalén, acompañado por su esposa, Sara, donde habló con simpatizantes. Una semana antes, el 16 de octubre, seguidores del Likud habían recorrido el mismo mercado con un megáfono. Allí también repartieron material de campaña partidarios del ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, y del partido Sionismo Religioso, que encabeza el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich.
El Likud desplegó publicidad con la imagen de Netanyahu junto al presidente estadounidense Donald Trump, como un aviso en un colectivo de Jerusalén con el lema "Tenemos una sola oportunidad de ganar". En Bnei Brak, un cartel del partido mostraba a Netanyahu junto a líderes opositores con la consigna en hebreo "Derecha o Palestina".
Eisenkot, por su parte, encabezó un acto el 25 de octubre en Tel Aviv, rodeado de su equipo de seguridad. Un día antes saludó a simpatizantes en una protesta contra el gobierno en esa misma ciudad. Otro cartel, con las imágenes de ambos rivales, decía en hebreo "La carrera está reñida".
Tensión previa a la votación
El 1 de octubre, frente a la Corte Suprema en Jerusalén, Ben-Gvir encabezó a contramanifestantes de derecha que se enfrentaron con manifestantes de izquierda. La Corte tenía una audiencia sobre la habilitación electoral del líder de Balad, Sami Abu Shehadeh, y de dos importantes partidos árabes. En paralelo, las imprentas preparaban las boletas, como la de Kiryat Gat, en el sur del país.
Una lectura
Los carteles de ambos bandos coinciden en un punto: la elección se presenta como cerrada y de alto voltaje. La discusión sobre qué partidos árabes pueden competir y el peso de aliados de Netanyahu como Ben-Gvir y Smotrich anticipan que, más allá del resultado, la conformación de una coalición podría ser tan decisiva como el voto. Habrá que seguir la participación y lo que resuelva la Corte sobre las candidaturas.
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