Jobcenters alemanes dicen que los viejos problemas siguen con la nueva Grundsicherung
A tres meses de la puesta en marcha de la nueva asistencia básica en Alemania, empleados de los centros de empleo cuentan a Bild que persisten las dificultades de control, las disputas por alquileres y la falta de sistemas informáticos.
Empleados de los Jobcenter (los centros de empleo públicos alemanes) relataron al diario Bild que, tres meses después de la introducción de la nueva Grundsicherung, siguen vigentes muchos de los problemas que ya existían con el Bürgergeld, el esquema anterior de ayuda estatal para desempleados.
Según el medio, los trabajadores describen casos llamativos de su rutina, como el de un beneficiario que se presentó ante un empleado con un Rolex de oro en la muñeca mientras cobraba la ayuda del Estado. El diario señala que, en algunos casos, el personal casi no tiene margen para actuar con firmeza frente a ciertos beneficiarios, y que se siguen aprovechando vacíos legales.
Los empleados mencionan además conflictos por el alquiler y la falta de herramientas informáticas adecuadas, que según ellos suman dificultades a la tarea de los centros con el nuevo sistema. El título de la nota recoge una expresión del personal sobre los controles: «Augen zu und durch» («cerrar los ojos y seguir adelante»).
Lo que queda abierto
Del adelanto disponible no surgen cifras sobre la magnitud de estos casos ni detalles de qué vacíos se usan o cómo se pretende corregir la IT. Los testimonios son anecdóticos y no permiten saber cuán extendidas están las situaciones. Conviene seguir si el Gobierno o los organismos responsables responden a estos reclamos y si aparecen datos oficiales que midan el funcionamiento del nuevo régimen.