Kiev espera una cumbre con EE.UU. y Rusia mientras reclama misiles Patriot
Zelenski dijo que hace casi un mes aguarda la firma de Hegseth para recibir misiles, mientras Starlink volvió a funcionar a pleno en Ucrania. Moscú aclaró que las conversaciones previstas para noviembre no implican una reducción de los combates.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, afirmó que su país espera desde hace casi un mes la firma del secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, para destrabar la entrega de misiles. Según planteó, Ucrania necesita sobre todo proyectiles antiaéreos para los sistemas Patriot, que se consideran especialmente eficaces contra los misiles balísticos que Rusia usa en la guerra. Zelenski contó que Kiev trabaja con Estados Unidos, Europa y otros socios que tienen existencias de esos misiles, y anunció preparativos para una reunión del formato Ramstein en noviembre.
Una cumbre de tres como objetivo
Zelenski dijo que espera que las conversaciones de noviembre creen las condiciones para una cumbre al más alto nivel entre él, el presidente estadounidense, Donald Trump, y el ruso, Vladimir Putin. "Para nosotros el resultado más importante sería la posibilidad de una cumbre de los tres", sostuvo. A su juicio, solo el diálogo directo entre los tres presidentes puede resolver los problemas centrales que bloquean la paz. Putin rechazó hasta ahora de manera categórica cualquier encuentro con Zelenski.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, señaló que las conversaciones previstas para el mes próximo no contemplan limitar las acciones militares, y que ambos países siguen atacándose pese al acuerdo de retomar las negociaciones. Los encuentros se realizarían en Abu Dabi o en Suiza.
Starlink y la tregua local
Zelenski también celebró que Starlink y Starshield funcionen de nuevo a la velocidad previa a las restricciones. "Es decisivo para nuestra logística en el frente y para proteger a Ucrania de los ataques con misiles", dijo, y agradeció a legisladores, medios, al Departamento de Estado y al presidente estadounidense. El ministro de Defensa, Yevhenii Jmara, había informado antes del restablecimiento. Durante días no estuvo claro quién ordenó la ralentización.
Elon Musk sostuvo que Ucrania usó Starlink para ofensivas, algo que según él el servicio comercial no permite: es solo para fines civiles y defensivos, mientras que Starshield, su rama militar, lo controla el gobierno estadounidense. Musk aseguró que, sin Starlink, "el frente ucraniano colapsaría de inmediato", y que no era una amenaza sino una constatación.
Por otra parte, la Casa Blanca informó que la primera dama, Melania Trump, medió en una tregua local entre Moscú y Kiev que regiría desde el 29 de octubre. Según Peskov, los civiles que quieran dejar Oleshki podrán hacerlo, y la evacuación llevaría varios días.
Otros frentes
Rumania informó que su servicio de inteligencia descubrió una presunta red de espionaje dirigida desde Rusia. Una comisión de la ONU calificó de crímenes de guerra los ataques rusos al sistema energético ucraniano. Además, Eslovaquia retoma una comisión intergubernamental con Rusia, que no se reunía desde 2021, para tratar energía, combustible nuclear, agricultura y turismo. Un tribunal decidirá el martes si cierra el proceso por Nord Stream.
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El cuadro muestra una diplomacia que avanza sin que baje la intensidad militar. La demora en la entrega de misiles y la disputa por Starlink exhiben cuánto depende Kiev de decisiones de Washington y de una empresa privada. Queda por ver si la tregua en Oleshki se cumple y si las negociaciones de noviembre llegan a producir la cumbre que Kiev busca, dado el rechazo de Putin.
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