La industria del fast food enfrenta a clientes que casi no quieren comer
Según Der Spiegel, uno de cada ocho estadounidenses usa Ozempic o medicamentos similares, y la fórmula de azúcar, sal y grasa ya no alcanza para venderles.

Uno de cada ocho estadounidenses toma Ozempic u otros fármacos parecidos, según informó el semanario alemán Der Spiegel. Esos consumidores quieren comer de otra manera, y eso golpea a la industria del fast food.
La receta que sostuvo durante décadas al sector, basada en azúcar, sal y grasa, dejó de funcionar con este público, de acuerdo con el medio. Las empresas, señaló, empiezan a adaptarse, aunque lentamente.
Una de las imágenes que acompañan la cobertura muestra un taco con relleno y plantea una pregunta: si no será mejor una porción más chica.
Lo que queda abierto
Los datos disponibles no precisan qué compañías ya modificaron sus menús, ni cómo, ni cuánto cayeron sus ventas. Tampoco se detalla cómo se mide la proporción de usuarios de estos medicamentos.
La señal, de todos modos, es que un cambio en los hábitos de consumo vinculado a un tratamiento médico obliga a repensar productos pensados para estimular el apetito. Habrá que seguir si las porciones más chicas y las opciones distintas se traducen en resultados de las empresas.
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