La Lega crea una segreteria política y Garavaglia desafía a Salvini
En el congreso extraordinario de Milán se aprobó por aclamación un órgano de hasta nueve miembros. Romeo respondió a los ataques: "La gente ya no nos vota". El voto secreto del domingo definirá cuánto disenso hay.

El primer día del congreso extraordinario de la Lega, en el Allianz Mico de Milán, aprobó por aclamación y a mano alzada una reforma del estatuto que crea una segreteria política. Estará integrada por un máximo de nueve miembros, nombrados y revocados por el secretario federal, que deberán expresar los niveles nacional, regional y local del partido.
Pocos dudan de que Matteo Salvini será reelecto. La incógnita es otra: si el desafío de Massimo Garavaglia, que reunió 81 firmas cuando el umbral era de 80, da origen a una corriente capaz de alterar los equilibrios internos.
Los cambios al estatuto
El ministro Roberto Calderoli presentó tres enmiendas definidas por la comisión de estatuto. Aclaró que el primero en proponer la segreteria política fue Salvini y que la "gestión colegiada" y el trabajo en equipo "van al encuentro de las exigencias surgidas". Según explicó, el órgano tendrá funciones políticas y de orientación, y apoyará al secretario en la aplicación de la línea fijada por el congreso y el consejo federal, en especial ante contingencias políticas.
La segunda enmienda crea la figura del coordinador federal de las secretarías regionales, que podrá participar con voz en el consejo federal y en los regionales y vigilará su comportamiento. Calderoli dijo que es una figura que existió y que él mismo ejerció: "es un instrumento eficaz" para detectar dónde una región funciona mal. La tercera adecúa el tratamiento de datos personales a la normativa vigente.
Calderoli también denunció una filtración sobre las enmiendas: "Estas cosas hacen mal, hacen el juego del enemigo". Además, el partido evalúa cambiar su nombre actual, "Lega per Salvini premier", por "Lega Italia federale", en referencia al nombre con el que Umberto Bossi intentó avanzar en el sur en 1993-94.
El cruce con Romeo
El momento más tenso fue el ataque al jefe del bloque en el Senado, Massimiliano Romeo, considerado uno de los disidentes. El senador Marco Dreosto, secretario en Friuli Venezia Giulia, declaró su "apoyo claro, abierto y leal" a Salvini, dijo que "nos destruye el correntismo" y que no se puede cuestionar a un secretario "por diatribas personales internas" convertidas en debate nacional. Recibió un aplauso.
Romeo, secretario de la Lega lombarda, respondió: "El problema no está dentro de la Lega, sino en la gente de afuera que ya no nos vota". Preguntó por qué junto al secretario no puede haber un grupo de gobernadores con particular atractivo, y sostuvo que se trata de una cuestión política, no personal. Afirmó que nadie pidió un congreso, que él nunca desafió a nadie ni pidió a Salvini un paso al costado, y que solo propuso un debate político ante una caída evidente del consenso y una pérdida de identidad del partido.
Números y voto secreto
Por Salvini firmó el 70% de los delegados lombardos (120 de 170). Por Garavaglia se inclinaron el gobernador lombardo Attilio Fontana y Romeo. Giancarlo Giorgetti, amigo histórico de Garavaglia, no habría firmado por ninguno. Unos 700 delegados votarían el domingo; Salvini sería confirmado por cuarta vez, hasta 2030.
Los gobernadores nordistas (Fontana, Massimiliano Fedriga, Maurizio Fugatti, Luca Zaia) no presentaron moción común. Junto con otros 200 delegados del norte adhirieron a la única moción sobre la cuestión septentrional, de Riccardo Molinari, que reclama la "plena aplicación" de la autonomía y del federalismo fiscal y zonas económicas especiales (Zes) en el norte. Algunos nordistas admiten por lo bajo que firmar era casi obligado. Las ideas federalistas podrían confluir en el programa de Garavaglia.
A diferencia del congreso de Florencia de hace un año, donde Salvini fue aclamado por ser el único candidato, ahora el voto es secreto. Fontana dijo: "Estamos convencidos de que en el secreto de la urna podrá haber sorpresas". Fedriga no estará por compromisos familiares, y algunos amenazan con ausentarse en señal de disenso.
Una lectura
La segreteria política parece una concesión a la demanda de conducción más colegiada, pero sus integrantes los elige y revoca el propio Salvini. Lo que importará el domingo no es tanto el resultado como su composición: votos a Garavaglia y papeletas en blanco, si son numerosas, serían el primer indicio visible de una corriente, algo que Salvini negó ("Las corrientes no existen y no existirán"). Queda por ver cuántos delegados votan y si el disenso se expresa en las urnas o en las ausencias.
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