La UE busca aliviar a los pequeños comerciantes de las reglas de envases antes de Navidad
El Parlamento Europeo y el Consejo coinciden en eximir a los minoristas chicos, pero discrepan en el criterio. Una eurodiputada socialdemócrata propone saltear la negociación a tres bandas para llegar a tiempo.

La Unión Europea quiere reducir lo antes posible la carga que el reglamento de envases impone a los pequeños comerciantes, idealmente antes de que arranque la temporada navideña. Eurodiputados de la socialdemocracia (SPD) y de la Unión cristianodemócrata, igual que representantes de la industria, piden apurar los tiempos. Lo que divide a las instituciones es cómo hacerlo.
Qué exige el reglamento
La norma establece que las empresas paguen los costos de los residuos que generan. Quien quiera vender en otro país del bloque debe registrarse allí, y un apoderado tiene que otorgar licencias a los fabricantes. Desde agosto, según el artículo, las exigencias volvieron prácticamente inviable para los comercios pequeños exportar a otros países europeos.
Según la Cámara de Industria y Comercio de Alemania (DIHK), solo el registro y las tarifas del apoderado cuestan entre 300 y 500 euros anuales por país. A eso se suman las tasas por recolección, clasificación y reciclaje de los envases. Casi todos los actores coinciden hoy en que el costo es excesivo para las empresas chicas.
Dos criterios distintos
La semana pasada, tanto el Parlamento Europeo como el Consejo de Ministros se pronunciaron a favor de eximir a los minoristas de parte de los requisitos, pero con condiciones diferentes. El Parlamento fija el límite en 50 empleados como máximo y una facturación de hasta diez millones de euros. El Consejo propone un umbral de una tonelada: quien genere menos residuos de envases por país queda exento.
La exención solo puede entrar en vigor cuando ambas instituciones acuerden una posición común en el trílogo, la negociación entre Parlamento, Consejo y Comisión. Esos diálogos llevan tiempo, incluso cuando hay acuerdo de fondo. Por eso la eurodiputada del SPD Delara Burkhardt propone omitirlos y votar directamente en el Parlamento la posición del Consejo. La votación podría hacerse en noviembre.
Burkhardt sostiene que "una barrera por cantidad es una solución practicable", porque las autoridades nacionales pueden verificar con facilidad qué volumen de envases se pone en circulación en cada Estado. El tamaño de la empresa, en cambio, es más difícil de determinar entre fronteras.
Apoyos y reparos
Christoph Petri, experto en economía circular de la DIHK, respaldó el enfoque: "Desde la perspectiva de la economía, el enfoque por cantidad del Consejo es especialmente práctico". Quien envía pocos envases a otro país, agregó, no debería tener que designar un apoderado con tanto esfuerzo. Aclaró que el alivio no debe limitarse a esa figura: registro, declaraciones y trámites deberían simplificarse y armonizarse en toda Europa.
La propuesta del umbral fue presentada en septiembre por el gobierno alemán, que reactivó así unas negociaciones estancadas. Berlín pedía diez toneladas, pero según diplomáticos de la UE podría aceptar una. El gobierno considera que partir del tamaño de la empresa es demasiado burocrático.
En el grupo democristiano (PPE) la idea de Burkhardt generó escepticismo. Los eurodiputados de la CDU Peter Liese y Oliver Schenk reclamaron el lunes, en una declaración conjunta, un acuerdo rápido para dar previsibilidad a las empresas antes de Navidad. Pero rechazan adoptar sin cambios la posición del Consejo: advierten que el límite de una tonelada podría quedarse corto, ya que un comercio con buenas ventas lo superaría rápidamente. Liese cree que, con buena voluntad, un acuerdo en el trílogo es posible antes de fin de noviembre, como ocurrió con los nuevos umbrales para la asignación gratuita de derechos de emisión de CO₂.
Una carrera contra el calendario
El consenso sobre el problema contrasta con la falta de acuerdo sobre la herramienta. Un umbral por tonelada es simple de controlar, pero podría dejar de proteger a los comercios que crecen; un criterio por tamaño es más amplio, pero más complejo de verificar entre países. Queda por ver si el atajo parlamentario consigue mayoría frente a las reticencias del PPE y si el trílogo logra cerrar antes de fin de noviembre. De eso depende que el alivio llegue a la temporada alta.