Las protestas juveniles en Europa tienen rasgos comunes, pero no son un fenómeno continental
Los disturbios y marchas del fin de semana en Francia, Italia, España, Bélgica y Albania generaron la pregunta por una rebelión de la generación Z. Según el diario Frankfurter Allgemeine, las diferencias pesan más que las coincidencias.

Las imágenes de disturbios y manifestaciones del fin de semana en París, Roma, Barcelona, Bruselas y Tirana llevaron a preguntarse si se trata del comienzo de una rebelión de la generación Z en toda Europa, que incluso podría llegar a Alemania. Según el análisis publicado por el Frankfurter Allgemeine, hablar de un fenómeno europeo es, por ahora, prematuro.
Francia e Italia, un cuadro parecido
En esos dos países, la situación parece similar a primera vista: jóvenes que se sienten privados de futuro por un sistema educativo deteriorado, y a quienes se suman militantes de la izquierda radical y delincuentes no integrados del entorno migrante que aprovechan el momento. Según el diario, sectores de la ultraderecha, además, alimentan la polarización con noticias falsas, y los desbordes de las protestas confirman su discurso catastrofista.
Diferencias entre países
Italia fue, después de Francia, el país con las mayores manifestaciones, pero la movilización fue claramente menor. Según el análisis, el estado de las escuelas tuvo allí un papel menos central y la frustración fue menor. Lo atribuye al último informe PISA, en el que los estudiantes italianos rindieron en puntos clave algo mejor, en algunos casos bastante mejor, que los franceses.
En Barcelona hubo disturbios, pero al principio no estuvo claro qué motivaba a quienes los protagonizaron. En Bruselas marcharon algunos cientos de personas sin incidentes mayores; la protesta trascendió las fronteras, según el diario, probablemente solo porque hubo manifestaciones en Francia e Italia.
La situación de los estudiantes en Albania, por último, difícilmente puede compararse con la de otro país de Europa occidental.
Una lectura
Que las protestas francesas hayan servido de modelo en otros lugares no puede descartarse, admite el análisis. Pero los motivos, la escala y el contexto varían mucho entre países. Queda abierto qué impulsó a los manifestantes en Barcelona y si las movilizaciones se sostendrán o se extenderán. Eso es lo que permitirá saber si hay un movimiento común o solo coincidencia de fechas e imágenes.