Salvini dejó a la prensa fuera de la sala del congreso de la Liga y el gremio periodístico lo cuestionó
El vicepresidente italiano dijo que pidió ubicar a los periodistas en el piso de abajo para "no contaminar" a los delegados. El presidente de la Orden de los Periodistas comparó la actitud con la de los regímenes totalitarios.

El vicepremier italiano Matteo Salvini reconoció que pidió a los organizadores del congreso de la Liga que los periodistas quedaran en el piso de abajo y no en la sala con los delegados. Lo dijo desde el escenario del MiCo de Milán, antes de ser reelegido secretario del partido con 456 votos.
"Pedí yo a los organizadores dejar a los periodistas abajo", afirmó, para "no contaminar a delegados y militantes que no merecen estar rodeados de cierta gente que no está acá para contar la Liga". Agregó que "también hoy algunos periodistas serviles están escribiendo disparates". Sostuvo que la prensa "nunca nos ayudó y no empezará a ayudarnos ahora", y que quienes asisten al congreso están para ayudar a la Liga, que no se beneficia de "entrevistas, libros, polémicas o posteos en Facebook". Añadió: "Esperan que la Liga muera desde hace 40 años y en los próximos 40 se quedarán con las manos vacías".
Salvini es periodista profesional, está inscripto en la Orden y dirigió Radio Padania.
La respuesta del gremio
Carlo Bartoli, presidente nacional de la Orden de los Periodistas, lo acusó de dividir a los colegas entre "siervos y amigos, como ocurre en Rusia, en China y en los regímenes totalitarios". Comparó la idea de congreso de Salvini con las convenciones de la URSS, donde "los cronistas se limitan a tejer elogios".
Bartoli agregó que, mientras haya democracia, el deber de la prensa es también buscar y ofrecer a los ciudadanos noticias que no gustan a los poderosos de turno. Le pidió al vicepresidente del Consejo que "se haga una razón" y retire los insultos.
La Asociación de la Prensa Parlamentaria también condenó los dichos. Recordó que los periodistas cumplen "un servicio público esencial", cada vez más cuestionado en el mundo y en Italia, y expresó su "desconcierto" por las expresiones "gravemente injuriosas". Aseguró que seguirá defendiendo el trabajo y los derechos de los colegas, y que el periodismo es ejercicio de un derecho constitucional.
Una lectura
El episodio mezcla dos planos: la decisión organizativa de limitar el acceso de la prensa a un acto partidario, que un partido puede tomar, y el lenguaje con que un funcionario de gobierno la justificó. Las críticas apuntan sobre todo a lo segundo. Queda abierto si Salvini retirará los dichos, como pidió Bartoli, y si la Orden avanzará con alguna medida, algo que por ahora no se informó.
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