Los camioneros levantan los bloqueos en Italia, pero la tregua es frágil
Tras el anuncio de fondos del Gobierno de Meloni para paliar el costo del gasoil, se retiraron los cortes y las entregas de alimentos tardarán una semana en normalizarse. Giuseppe Conte aprovechó para cuestionar al Ejecutivo.

Los transportistas italianos retiraron los bloqueos de rutas que mantenían en el país, incluido el del puerto de Nápoles, que había sido el último en levantarse. Según el diario La Verità, se trata de una tregua: los camioneros suspendieron el bloqueo por tiempo indeterminado a la espera de una nueva reunión, prevista para el martes 27, con el ministro de Infraestructuras, Matteo Salvini, para acordar una lista de medidas complementarias.
Los fondos y la vuelta de las entregas
El Gobierno de Giorgia Meloni destinó 105 millones de euros para enfrentar la emergencia del gasoil, 60 millones para los agricultores y 10 millones para el sector pesquero. Desde mayo se habían prometido al autotransporte 430 millones en crédito fiscal y, según el diario, hasta el jueves los camioneros no habían recibido nada.
Desde la noche del jueves las mercancías volvieron a circular: leche, uva y flores desde Apulia, kiwis desde Calabria, mozzarella desde Campania, y fruta, verdura y carne desde Sicilia, informó la Coldiretti, que advirtió que persisten las pérdidas económicas de los productores. Solo en las estaciones de servicio el despacho de combustible volvió a ser regular. Para normalizar el abastecimiento harán falta al menos siete días: solo en el sur hay que atender 92.000 comercios y 27.000 vendedores ambulantes.
El ministro de Ambiente y Seguridad Energética, Gilberto Pichetto Fratin, afirmó: «Hubo un decreto que activa medidas inmediatas. Todo debe ser siempre compatible con el presupuesto del Estado, podrá haber más intervenciones, pero con la cautela de tener disponibilidad, es inútil prometer cosas que después no se logran hacer».
Industria, precios y sectores en conflicto
La producción industrial también se recupera. Rummo y La Molisana habían anunciado paradas, la Doria puso en vacaciones a 700 operarios y Stellantis redujo el ritmo de sus líneas. En la construcción, las entregas deberían normalizarse en tres o cuatro días.
La preocupación pasa ahora por los precios. En el Car de Roma, el mayor mercado mayorista del país, se registran fuertes subas en frutas y verduras, aunque los operadores las atribuyen a un salto pasajero. Las asociaciones de consumidores estiman un aumento de al menos 50 euros en el changuito de compras. Siguen sin resolverse el conflicto de la pesca, con las flotas del Adriático que ayer permanecieron en puerto, y la situación de los olivicultores, sobre todo en Apulia, inquietos por la caída del precio del aceite extra virgen. Los molinos dudan de si iniciar la campaña.
La disputa política
Conte, líder del Movimiento 5 Estrellas, fue a Pizzo Calabro, donde se retiraban los bloqueos, y dijo estar «con ustedes» a camioneros y campesinos, frente a la idea del ministro del Interior de intervenir para asegurar la distribución. Pidió a Meloni y a los ministros que fueran a hablar con ciudadanos comunes en dificultades por el costo de vida y del combustible: «Aquí no hay infiltración, aquí hay ciudadanos honestos que ya no pueden más, despierten o váyanse a casa». A los agricultores les dijo que tienen un problema de cadena porque ellos no cobran nada y los ciudadanos pagan caro.
Rechazó además las sospechas de infiltración mafiosa que habían deslizado los funcionarios Francesco Lollobrigida y Edoardo Rixi: «No tengo motivos ni indicios de infiltraciones; este intento de criminalizar a quien está en dificultades y al disenso debe ser rechazado». En Atripalda, Nicola Fratoianni y Angelo Bonelli, de Avs, fueron increpados por camioneros y campesinos: «Estuvieron años en el gobierno y no hicieron nada». La Verità, por su parte, le reprochó a Conte el decreto de confinamiento de marzo de 2020.
Una lectura
La calma depende de una reunión que debía ser técnica y que la oposición ya intenta politizar. Los fondos anunciados cubren una parte de lo prometido y el propio Gobierno advirtió que el margen presupuestario es limitado. Con la pesca y el aceite todavía en conflicto, y con los precios al consumidor en alza, el encuentro del martes con Salvini dirá si la tregua se sostiene.