Los combustibles en la Unión Europea subieron 31,4% interanual en septiembre
Según Eurostat, el aumento se aceleró desde julio y llegó a 26 Estados miembros. Las diferencias entre países responden sobre todo a la carga fiscal de cada uno.

El costo de los combustibles y lubricantes para el transporte personal en la Unión Europea subió 31,4% interanual en septiembre de 2026, según indicadores de la oficina estadística comunitaria Eurostat. La cifra continúa una aceleración: la variación anual había sido de 16,9% en julio y de 23,8% en agosto.
Dónde más subió
Solo tres países superaron el 40% interanual: Bulgaria (42,2%), Estonia (40,6%) y Lituania (40,2%). Otros 12 registraron alzas superiores al 30%, desde 37,5% en República Checa hasta 30,3% en Portugal. Entre los aumentos más contenidos figuran Hungría (6,9%), Irlanda (17,7%) y Suecia (19,9%).
Frente a agosto, la gasolina subió 6,7% y el diésel 5,9% en el promedio de la Unión. Suecia tuvo los mayores incrementos mensuales: 13,8% en gasolina y 12,8% en diésel. En diésel le siguió Letonia (10,3%) y en gasolina, Polonia (9,7%), según Eurostat.
Los precios en surtidor
Malta fue la única excepción: mantiene sus precios congelados mediante subsidios estatales directos vigentes desde 2020.
El Weekly Oil Bulletin de la Comisión Europea ubicó el promedio ponderado de la nafta de 95 octanos en 1,99 euros por litro y el del diésel en 2,13 euros. Finlandia y Dinamarca llegaron a 2,50 euros por litro de gasolina, y Francia y Reino Unido tuvieron promedios de diésel cercanos a 2,36 euros.
Según los análisis de la Comisión, las brechas de precios responden principalmente a la carga fiscal que cada Estado aplica a los derivados del petróleo. Varias economías retiraron descuentos fiscales extraordinarios aprobados antes, lo que generó una diferencia de casi 50 centavos de euro por litro entre los países de tarifas reducidas y los de mayor presión impositiva. El informe señaló además que el escenario coincide con reajustes impositivos y topes voluntarios de margen en la distribución minorista de Alemania, Italia y España.
Una lectura
Los datos muestran que el mismo shock de precios llega de forma muy distinta según la política fiscal de cada país. Esa fragmentación, advierten los análisis citados, compromete los planes energéticos comunes y afecta la competitividad del transporte de mercancías, por lo que se plantea recalibrar los subsidios. Queda abierto cuál fue el origen del encarecimiento de fondo, que las cifras no detallan, y si los países que retiraron descuentos los restablecerán.
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