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Sábado 24 de octubre de 2026

Los Khayyat, la familia que une al poder sirio con el dinero de afuera

Con el regreso de Mastercard a Siria, una familia de empresarios radicada en Qatar aparece como primer inversor privado del país y como nexo entre bancos, gobiernos y el poder de Damasco.

Redacción

· 2 min de lectura

Los Khayyat, la familia que une al poder sirio con el dinero de afuera
Imagen · Il Manifesto

Mastercard abrió en los últimos días su portal a los comerciantes sirios, pocos meses después de que su red y la de Visa volvieran a operar en Siria tras quince años de guerra y sanciones occidentales. El sonido de una tarjeta en el lector del Four Seasons de Damasco, el hotel más lujoso de la capital, fue presentado como señal de una "nueva era". Según el diario italiano Il Manifesto, esa novedad es más de forma que de fondo: persisten las prácticas clientelares del viejo régimen.

Los intermediarios

Para que ese pago fuera posible hicieron falta bancos dispuestos a respaldarlo, gobiernos dispuestos a levantar sanciones y alguien capaz de articular a unos y otros. Entre esos actores están los Khayyat, una familia que, según el relato, cumple desde hace décadas el mismo papel con los Assad y con Ahmad Sharaa: mediar entre quienes mandan en Damasco y quienes tienen peso afuera.

La ceremonia de mayo se hizo en el Four Seasons, que conserva el nombre aunque la cadena se fue en 2019. Durante veinte años fue sede de los poderosos: del príncipe saudita Walid bin Talal, que lo construyó, a Samer Foz, empresario cercano a los Assad que se quedó con la mayoría, además de funcionarios de la ONU durante la guerra y diplomáticos de Qatar en diciembre de 2024.

Bancos y préstamos

Qatar National Bank emitió la primera tarjeta Mastercard de la "nueva" Siria y fue la primera en aceptar pagos digitales. Según fuentes concordantes, también garantiza un préstamo de 7.000 millones de dólares a la holding de los Khayyat, Power International Holding, junto con un banco emiratí y JP Morgan. Este último acaba de confirmar la primera carta de crédito siria en catorce años, la del gasoil de la saudita Aramco.

Un mapa de negocios

Originarios de Daraa, enriquecidos en Damasco y hoy ciudadanos de Qatar, los Khayyat son el primer inversor privado en la Siria de Sharaa. Construyen ocho centrales eléctricas por 7.000 millones de dólares y operarán durante 25 años el aeropuerto de Damasco, tras modernizarlo con otros 4.000 millones. Levantan además una fábrica de leche y jugos en las afueras de la capital y alquilaron al Estado unas 240.000 hectáreas sobre el Éufrates. En el centro del país reactivan con la estadounidense ConocoPhillips yacimientos de gas, y se preparan para explorar con Chevron el primer bloque marino sirio.

Un hermano, Mohammad, dirige el área inmobiliaria del nuevo Fondo soberano, que depende de la presidencia. Ese fondo presentó en la costa de Latakia un complejo turístico con un campo de golf que llevaría el nombre de Trump, y hoy controla lo que queda de Cham Holding, de Rami Makhluf, primo de Bashar al Assad y "banquero" del antiguo régimen.

Una lectura

La reapertura financiera de Siria avanza sobre una red de intermediarios que ya existía. La concentración de energía, aeropuerto, tierras y finanzas en un mismo grupo, con un familiar en el fondo estatal, plantea dudas sobre competencia y transparencia que los hechos todavía no responden. Habrá que seguir quién más accede a los contratos y cómo se manejan los activos heredados del anterior círculo de poder.

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