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Lunes 26 de octubre de 2026

Lula gana su cuarto mandato con el 51,8% tras una remontada en el balotaje

El presidente electo sumó casi cuatro millones y medio de votos más que Flávio Bolsonaro en tres semanas y prometió cambiar la forma de gobernar, con más participación ciudadana y comunicación digital.

Redacción

· 2 min de lectura

Lula gana su cuarto mandato con el 51,8% tras una remontada en el balotaje
Imagen · Il Manifesto

Luiz Inácio Lula da Silva fue elegido presidente de Brasil por cuarta vez, con el 51,8% de los votos, tras una remontada que parecía casi imposible. Según la información disponible, logró en apenas tres semanas casi cuatro millones y medio de votos más que Flávio Bolsonaro, quien no reconoció la derrota.

Una campaña de movilización

La remontada se explica, en buena parte, por la movilización de su base social. Hubo calles colmadas de jóvenes en distintas ciudades del país, un trabajo paciente puerta a puerta e incluso cacerolazos desde las ventanas, como los que acompañaron la emisión de la entrevista a Bolsonaro en Globo TV el 16 de octubre.

El terreno decisivo fueron las redes. El canal de WhatsApp «Exército do Lula» llegó el 24 de octubre a 10 millones de suscriptores, con un récord de más de 2 millones de contactos nuevos en un solo día.

Un cambio de estilo de gobierno

Lula, que en su libro «La verdad vencerá» (2018) se mostraba despectivo con discursos del tipo «haré salir al pueblo a la calle», reconoció el peso de esa movilización. Días antes del balotaje había dicho: «La participación popular en esta campaña, la movilización en las calles de los estudiantes, de las mujeres, de los trabajadores, nos obligará a un nuevo modo de gobernar. Este país no será más el mismo».

En su primer discurso tras la victoria destacó el papel del diputado federal André Janones, fundador y coordinador del Exército do Lula. «Estas elecciones me enseñaron muchas cosas. Puedo asegurarles que cambiaremos el modo en que gobernamos este país. Que involucraremos más a los ciudadanos en nuestras decisiones y que la comunicación digital tendrá un papel muy importante», afirmó.

También anunció que el gobernador de Piauí, Rafael Fonteles, le regaló su primer smartphone, ya que nunca había tenido uno. Prometió dialogar con la población sin intermediarios para contrarrestar narrativas distorsionadas sobre su gestión: «No permitiré que periodistas de mala fe me malinterpreten». Agregó que una de sus mayores motivaciones fue impedir que sus rivales privatizaran el sistema público de salud.

Un Congreso adverso

Ese vínculo directo con la ciudadanía aparece como necesario frente al escaso margen de maniobra que tendrá en el Congreso, cuyo papel en la ejecución del presupuesto es hoy mucho más relevante que durante sus dos primeros mandatos. En el plano institucional, Lula pretende exigir más fidelidad al Centrão, el bloque de partidos de centro, si decide integrarse a su gobierno.

La apuesta por la movilización y las redes abre interrogantes: cómo se traducirá la participación digital en gestión concreta y si alcanzará para compensar la debilidad parlamentaria. También falta ver qué hará Flávio Bolsonaro al no admitir el resultado, y si el Centrão acepta las condiciones del presidente electo.

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