Lula remontó a Flavio Bolsonaro y la extensión del horario de votación abrió una disputa
El analista Andrés Repetto sostuvo que el resultado fue claro y que las encuestas volvieron a fallar. Distinguió los problemas de transporte y la prórroga judicial del funcionamiento de las urnas electrónicas, que según dijo no pueden reabrirse.

La victoria de Luiz Inácio Lula da Silva sobre Flavio Bolsonaro en la segunda vuelta dejó tensión política en Brasil. Las dificultades de transporte durante la jornada y la decisión judicial de extender el horario de votación quedaron en el centro del debate. En LN+, el analista internacional Andrés Repetto examinó los factores que favorecieron al oficialismo y los argumentos del candidato opositor para desconocer el resultado.
"Sorprendido, pero no tanto", dijo al comienzo. Calificó el resultado de "contundente" y "claro", aunque señaló que la aplicación de la extensión horaria abrió interrogantes que Bolsonaro usó para impugnar la elección. Esas observaciones, aclaró la propia lectura de Repetto, no constituyen una comprobación de fraude.
La movilización y las encuestas
Según el analista, una de las claves fue la capacidad del PT de llevar más votantes a las urnas. Recordó que días antes había planteado que una mayor participación podía favorecer a Lula: "Si Lula logra movilizar más cantidad de gente, eso lo puede beneficiar, y es lo que pasó".
El triunfo revirtió el orden de la primera vuelta, en la que Flavio Bolsonaro había quedado por delante, según datos del Tribunal Superior Electoral. Repetto también criticó a los sondeos: "Una vez más, las encuestas fallaron".
Colectivos y prórroga
Repetto explicó que, durante el mediodía, el PT reclamó una intervención por la falta de colectivos, un problema que podía afectar sobre todo a votantes de las periferias y del norte del país. Agregó que Bolsonaro también había pedido medidas por las condiciones climáticas. En ese contexto ubicó la decisión judicial de prolongar la votación por dos horas.
Lo más sensible, para él, fue el momento: según su reconstrucción, la orden llegó cuando las urnas electrónicas ya habían cerrado. "La orden llega tarde", sostuvo. Y se preguntó: "Teniendo un voto electrónico, ¿cómo puede ser que vos lo estires dos horas más, tres horas más?". El núcleo del conflicto, dijo, es determinar cuántas personas tuvieron problemas para movilizarse y cuántas finalmente no pudieron votar.
El reclamo de Bolsonaro
Durante el programa se difundió una declaración de Flavio Bolsonaro en la que anunció que pediría a la Justicia la anulación de los comicios. Argumentó que desconocía cuántos votos podría haber obtenido donde, según su planteo, no se aplicó la extensión.
Repetto separó ese planteo de la acusación sobre una reapertura de urnas: "Lo que dice Bolsonaro, que se abrieron las urnas, es imposible abrir las urnas electrónicas". Y precisó: "Una cosa es el tema de las urnas electrónicas y otra lo que pasó con los micros y la prolongación de la votación". Recordó además que una cadena brasileña anticipó el triunfo de Lula con cerca del 14% de los votos escrutados, a partir de cálculos matemáticos.
Comparó la reacción con la de Jair Bolsonaro tras la elección anterior, con una diferencia: entonces quien cuestionaba el resultado ejercía la presidencia. También destacó los reconocimientos que Lula recibió desde distintos espacios ideológicos: "Izquierda, derecha, lo importante es el diálogo y entender que Brasil es una potencia y que se tiene que trabajar con Brasil".
Qué queda abierto
La disputa se concentra en un punto concreto: cómo se aplicó la prórroga y a cuántos votantes alcanzó, no en la integridad técnica de las urnas. Lo que resuelva la Justicia ante el pedido de nulidad y si se precisa el impacto real de los problemas de transporte serán los datos para seguir, junto con la actitud de la oposición frente al resultado.
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