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Domingo 25 de octubre de 2026

Medina Rubio: la historia de Venezuela no empieza con Colón ni con la Independencia

En una conversación recuperada por Telesur, el historiador venezolano fallecido en 2019 defendió la historia regional y local y sostuvo que durante décadas se conoció solo lo que el poder quiso divulgar.

Redacción

· 4 min de lectura

Medina Rubio: la historia de Venezuela no empieza con Colón ni con la Independencia
Imagen · Telesur TV

El historiador venezolano Arístides Medina Rubio planteó, en una entrevista con la periodista Lil Rodríguez publicada por Telesur, que la historia oficial del país se construyó alrededor de Caracas, que documentos clave fueron secuestrados y que los textos escolares de historia los hicieron autores españoles hasta hace unos quince años. Su tesis central: "Sin historia local es imposible la historia universal".

Medina Rubio nació en Puerto Cabello el 27 de abril de 1937 y murió en Caracas el 1° de octubre de 2019. Fue doctor por El Colegio de México, fundó la Cátedra de Historia de Venezuela en el Instituto Pedagógico de Caracas, dirigió la Escuela de Historia de la Universidad Central de Venezuela, la Biblioteca Nacional (2003-2009) y el Centro Nacional de Historia, y fue cofundador de la revista Tierra Firme. Es uno de los principales teóricos de la historia regional en el país.

Una historia centrada en Caracas

Según el historiador, la contribución de quienes trabajan la historia regional fue reivindicar espacios que la narración oficial dejó de lado. "Nuestra historia se llenó de la historia de Caracas, ni siquiera de la Provincia de Caracas", dijo. Lo mismo ocurría con Maracaibo o Cumaná; Angostura aparecía solo cuando estaba Bolívar.

Defendió también la historia oral: el académico trabaja con documentos, estadísticas y mapas, mientras que el saber popular trabaja con la memoria, que se transmite por testimonio de generación en generación.

Sobre el 19 de abril de 1810, explicó que quienes estaban en la plaza eran gente de la Provincia de Caracas: Charallave, Guarenas, los valles de Aragua. Los de otras provincias se sumaron después, y rápido: entre el pronunciamiento de Caracas y el del resto pasaron ocho o diez días. Dijo que la Junta envió emisarios a las otras provincias y que, de las siete de la Capitanía General, solo Maracaibo, Coro y Guayana no se pronunciaron de inmediato, aunque luego se incorporaron. Señaló que el papel de la comunicación en la emancipación está poco estudiado.

Documentos secuestrados y archivos que aparecen

Medina Rubio sostuvo que "la oligarquía, los dueños del país" secuestraron parte de la documentación para que no se supiera lo ocurrido. Citó el caso de Francisco de Miranda y el de Juan Germán Roscio, quien fue fiscal acusador contra los capturados en Ocumare en 1806 y luego, según el historiador, escribió un libro de arrepentimiento. Dijo que se publicaron tres tomos de papeles de Miranda desconocidos en Venezuela y que la Academia Nacional de la Historia tiene archivos que no pudieron ser estudiados.

Afirmó que después de 1960 comenzó a reivindicarse el pasado, por la publicación de libros antiguos de testigos, memorialistas y militares, y que desde 1998 "la reivindicación se ha multiplicado": archivos en manos de descendientes fueron entregados al Estado, a través de la Biblioteca Nacional, el Archivo General de la Nación o la Academia Nacional de la Historia. Atribuyó el cambio a la revolución de los mecanismos de información y a una "democratización del conocimiento".

Los textos escolares

El historiador contó que hasta hace unos quince años los libros de primaria se hacían en España y el gobierno los compraba, incluso con préstamos del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo, a través de la Biblioteca Nacional y con la editorial Santillana. Según dijo, hasta 2002 los libros de historia de Venezuela de todas las escuelas los hacían y editaban españoles. Afirmó que él, junto con el entonces ministro de Educación Aristóbulo Istúriz, puso fin a esos contratos, y que "Chávez" terminó con esa práctica. Reconoció que sustituir esa capacidad editorial para seis o siete millones de niños llevará años.

Una línea de tiempo más larga

Para Medina Rubio, la historia no comienza en la Independencia ni con Colón: lo anterior, el tiempo aborigen, sigue ignorado "incluso" por autoridades. Planteó una sucesión de triunfos y derrotas: triunfo en el tiempo originario, derrota con la conquista y la colonia, triunfo con la independencia, derrota en el siglo XIX de las oligarquías, y un nuevo ciclo de victoria desde 1998. Sostuvo que la independencia "no ha terminado" porque no hay estructura independiente ni conducta independiente.

Defendió además que la historia local ayuda a entender problemas concretos: un pueblo sin acueducto junto a un río puede descubrir que el agua fue a parar a tierras de un poderoso, y de ahí surge una actitud ciudadana de lucha.

Una lectura

Las afirmaciones del historiador combinan hechos verificables, como la trayectoria de los archivos y la edición de textos, con una interpretación política explícita de la historia reciente venezolana, a la que adhiere. La conversación se publicó siete años después de su muerte, y no se precisó cuándo se realizó. Queda abierta la cuestión de cuánto de lo que describió, como los archivos privados entregados al Estado o el reemplazo de los manuales escolares, puede contrastarse con registros institucionales.

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