Menopausia y piel: una encuesta de Galderma revela un vacío de información
Según un sondeo global de la empresa a más de 4.300 mujeres, la mayoría llega a la menopausia sin saber cómo cambiará su piel y crece el interés por los tratamientos estéticos.

La mayoría de las mujeres que atraviesan la perimenopausia o la menopausia desconoce cómo esta etapa afecta su piel. Así surge de una encuesta global realizada en 2026 por la compañía dermatológica Galderma a más de 4.300 mujeres de cinco continentes. La empresa, que comercializa productos de estética inyectable, también sostiene que hay un interés creciente en los tratamientos estéticos para estos cambios.
Según la compañía, cada año 47 millones de mujeres entran en la menopausia o la perimenopausia, y más de la mitad lo hace sin conocer los cambios que puede traer.
Qué cambia en la piel
Desde la perimenopausia disminuyen las hormonas que sostienen la salud de la piel, la densidad ósea y la distribución de la grasa. La caída de estrógenos reduce la elastina y el colágeno, lo que puede provocar pérdida de firmeza y más arrugas. Menos ácido hialurónico, a su vez, puede derivar en deshidratación, sequedad y picazón.
Investigaciones incipientes sugieren además que la menopausia afecta el tejido adiposo blanco dérmico, una capa fina de grasa que mantiene la piel turgente. Podría reducirse y ser reemplazado por tejido más rígido, con una piel más delgada y frágil.
Con los años, los cambios se extienden más allá del rostro: según la empresa, en los 40 se notan más las líneas del cuello; en los 50, el escote puede mostrar arrugas finas, sequedad y pigmentación; y en los 60, las manos y los brazos también pueden resecarse y pigmentarse.
Lo que respondieron las encuestadas
La mayoría supo de los efectos de la menopausia sobre la piel recién en sus 40, y más del 30% hubiera querido saberlo antes. Incluso entre quienes tenían información, más de la mitad se mostró neutral o insatisfecha con lo que sabía.
En promedio, las mujeres menopáusicas registraron tres cambios en la piel del rostro y el cuerpo, como arrugas, mayor sequedad y tono opaco. Dijeron sentirse más ansiosas (57%), menos atractivas (60%), menos seguras (55%) y menos sociables (46%).
La dermatóloga estadounidense Doris Day afirmó: "Es importante que esto sea parte central de las conversaciones sobre menopausia y que las mujeres entiendan que hay soluciones, como los tratamientos estéticos, que pueden prevenir o revertir estos cambios".
Interés en tratamientos
Entre las encuestadas, 47% consideraría tratamientos para arrugas, 41% con ácido hialurónico y 30% bioestimuladores. Un 15% ya se había hecho algún procedimiento y declaró mayor satisfacción con su conocimiento sobre menopausia que el resto.
Solo el 26% ve estos tratamientos como preventivos, pero el 61% dice que habría actuado distinto de haber estado informada antes. Galderma anunció que incorporará el estado menopáusico como parámetro estándar en todos sus ensayos clínicos de inyectables estéticos, para generar evidencia específica.
Una lectura
El déficit de información sobre la piel en la menopausia aparece como un dato consistente, pero proviene de una encuesta de una empresa que vende los tratamientos que luego presenta como solución, y los datos figuran como internos. Queda abierto qué evidencia clínica respaldará la idea de que estos procedimientos previenen o revierten los cambios, algo que los ensayos anunciados podrían empezar a aclarar.
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