Nacieron tres crías de nutria enana en el zoológico de Fráncfort
La pareja llegó hace un año desde otros zoológicos alemanes y tuvo su primera camada a mediados de agosto. Las crías ya empiezan a aprender a nadar.

El zoológico de Fráncfort anunció el nacimiento de tres crías de nutria enana, un macho y dos hembras, hijas de Dorie y Diablo. Es la primera camada de la pareja, que nació a mediados de agosto y que llegó al zoo hace exactamente un año desde los zoológicos de Heidelberg y Kleve. Ambos ejemplares tienen dos años.
Según el zoo, los padres cuidan de forma ejemplar a las crías, que pasaron las primeras semanas protegidas en las cuevas de cría y descanso de su recinto, en la Grzimekhaus.
Un macho solidario
La directora del zoo, Christina Geiger, contó que Diablo fue visto cediéndole su comida a Dorie durante la gestación. "A diferencia de nuestras nutrias de río autóctonas, las nutrias enanas son muy sociables. Viven en pareja o en familia. Si la hembra está preñada, el macho en algunos casos ayuda incluso a acondicionar la cueva de cría", explicó.
La nutria enana, también llamada nutria de uñas cortas, es originaria del sur y el sudeste de Asia y se considera la más pequeña de las 14 especies de nutrias del mundo. Está catalogada como especie vulnerable, y su cría tiene larga tradición en el zoo de Fráncfort.
Primeras clases de natación
A unos dos meses del nacimiento, según el zoo, suele comenzar el entrenamiento de natación. Por ahora los padres son cautelosos: si una cría cae al agua, la sacan enseguida. "El entrenamiento de natación se puede observar muy bien en nuestro zoo", dijo Geiger.
Las nutrias están adaptadas a la vida en el agua, con cuerpo esbelto, cola musculosa y pelaje denso e impermeable. Nadan remando con fuerza con las patas traseras.
Tráfico y conservación
Ina Hartwig (SPD), concejala de Cultura y Ciencia y responsable del zoo, afirmó: "No se trata solo de criar animales en el zoo, sino también, en lo posible, de preservar sus hábitats". El zoo apoya el programa de protección de Bukit Tiga Puluh, en Sumatra, con el que la Sociedad Zoológica de Fráncfort protege selvas de tierras bajas donde vive esta especie, entre otras amenazadas.
El curador Simon Rohner señaló que, además de la pérdida de hábitat y el cambio climático, el tráfico de fauna es un problema creciente. "Los animales son capturados y cada vez más comerciados a través de las redes sociales. Los videos y las imágenes de las nutrias enanas, percibidas como tiernas, logran gran alcance. Más clics significan, lamentablemente, más demanda para el mercado ilegal", dijo.
Una lectura
La paradoja que plantea el propio zoo es que la ternura que atrae visitantes también alimenta el comercio ilegal. La exhibición de las crías funciona así como vitrina de conservación, pero también expone la tensión de difundir imágenes de una especie vulnerable en las mismas redes donde se la comercia.
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