Netanyahu presionó por un ataque a Irán antes de las elecciones, según fuentes israelíes
El jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, se resistió durante semanas, según funcionarios de defensa consultados por The New York Times. Israel vota este martes 27 en una elección que el primer ministro presenta como existencial.

Antes de las elecciones de este martes 27, el primer ministro israelí, Binyamin Netanyahu, intentó durante semanas impulsar un nuevo ataque aéreo contra Irán, pero chocó con la resistencia del jefe del Estado Mayor, teniente general Eyal Zamir. Así lo afirmaron, según The New York Times, tres altos funcionarios de la defensa israelí y otras tres personas informadas sobre el asunto, todos bajo condición de anonimato.
En los últimos días, según un oficial israelí y otra fuente, Zamir se preocupó porque Netanyahu empujaba una acción separada contra Irán, que no llegara a ser un ataque declarado. Ninguna de las fuentes describió su naturaleza. Zamir creía que sería un error de cálculo que podía provocar una represalia iraní contra Israel.
La objeción militar
Zamir planteó una serie de objeciones y concluyó que no había una necesidad inmediata ni urgente de actuar. Según un oficial y dos fuentes, no se oponía en principio a medidas contra Irán, sino a hacerlo antes de los comicios. Él y el comandante de la Fuerza Aérea, mayor general Omer Tischler, señalaron la sensibilidad política y la dificultad de explicarle al público por qué debía ocurrir en ese momento, según dos altos funcionarios.
Las Fuerzas Armadas afirmaron en un comunicado que sus decisiones operativas se basan estrictamente en "consideraciones de seguridad" y en "su responsabilidad como institución nacional". Los voceros de Netanyahu no respondieron de inmediato al pedido de comentarios.
Las fuentes indicaron que un regreso a la guerra podría haber interrumpido o demorado la votación. También señalaron que reanudar los combates en las semanas posteriores podría complicar la formación de una coalición por parte de los rivales de Netanyahu, si ganaran, o generar presión por un gobierno de unidad nacional que lo incluya.
Reacciones
La noticia del desacuerdo, difundida primero por el Canal 12 israelí, causó indignación. Avigdor Liberman, exministro de Defensa y de Relaciones Exteriores, pidió el lunes 26 que el procurador general investigue si el primer ministro cometió traición. "El intento de arrastrar a Israel a una guerra en vísperas de las elecciones, incluido el sacrificio de soldados israelíes, solo por miedo a perder las elecciones, es una traición a la nación", escribió en una queja formal.
Una campaña en clave apocalíptica
Netanyahu, de 77 años, enfrenta a una oposición liderada por Gadi Eisenkot, exjefe del Estado Mayor. El domingo 25 publicó una imagen generada con inteligencia artificial de un hongo nuclear sobre Tel Aviv y advirtió en televisión que la votación decidirá "la existencia de Israel". Es juzgado por corrupción, cargos que niega. Hace semanas sostiene que Irán podría atacar para sabotear las elecciones, algo que algunos analistas militares consideran desestabilizador.
En el Canal 14, afín a su gobierno, dijo que su bloque corre riesgo: "No está en nuestro bolsillo y no es una causa perdida". Se comparó con un líder judío que alertaba en la Europa de la década de 1930 sobre el Holocausto inminente, y afirmó: "O ellos nos destruyen, o nosotros destruimos a este culto venenoso".
El viernes 23 había dicho que los israelíes deben prepararse para el fin de la ayuda militar de Estados Unidos y que eventuales "sanciones bancarias" podrían forzar al país a usar criptomonedas. El Banco de Israel emitió una advertencia inusual: las criptomonedas no salvarían la economía ante sanciones. El exgobernador Jacob Frenkel dijo que aislarse del sistema financiero global haría de Israel "un leproso". Yair Lapid lo acusó de haber "perdido la cabeza".
Eisenkot cerró su campaña prometiendo investigar la falla del 7 de octubre de 2023, erradicar el dominio de Hamas en Gaza en 18 meses y obligar a los aliados ultraortodoxos de Netanyahu a compartir el reclutamiento. "Lo que está en juego en estas elecciones es nada menos que la seguridad de Israel", dijo.
Qué queda abierto
Los hechos dependen de fuentes anónimas y Netanyahu no respondió, por lo que sus motivos para presionar siguen sin aclararse. Lo que sí muestra el episodio es que la cúpula militar se vio obligada a argumentar en términos políticos y no solo de seguridad. Habrá que seguir si la discusión sobre una acción contra Irán continúa después del escrutinio y si la denuncia de Liberman avanza.
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