Packer pagó US$ 1,25 millones al estudio que defiende a Netanyahu
Según el Sydney Morning Herald, el multimillonario australiano transfirió US$ 50.000 por mes a la firma de Amit Hadad desde septiembre de 2024. Packer admite los pagos, pero niega que financien la defensa del premier israelí.

El multimillonario australiano James Packer giró 1,78 millones de dólares australianos (US$ 1,25 millones) en dos años a Hadad Roth Shenhar, el estudio jurídico israelí que defiende a Benjamin Netanyahu en el juicio por corrupción. Así lo reveló una investigación del Sydney Morning Herald. El proceso, si el primer ministro pierde las elecciones, podría poner fin a su carrera política.
Según el diario, desde el 23 de septiembre de 2024 salen transferencias mensuales de US$ 50.000 desde cuentas de Consolidated Press International, la sociedad de inversiones de Packer, hacia el estudio de Tel Aviv. La firma está dirigida por Amit Hadad, principal abogado de Netanyahu.
La versión de Packer
Packer confirmó los pagos, pero negó que sirvieran para financiar la defensa del premier. Una fuente cercana explicó que correspondían a otros trabajos para el empresario, entre ellos la "búsqueda de oportunidades de negocios" en Israel. El Herald pidió pruebas de esa tarea y ni Packer ni su empresa respondieron.
Clancy Moore, director de la sección australiana de Transparency International, sostuvo: "Estas nuevas acusaciones deben ser sometidas a una investigación a fondo por parte de las autoridades".
El abogado y las causas
Hadad representó a varios ministros del gobierno israelí, pero Netanyahu es su cliente más importante. Defiende al premier en el "Caso 1000" y el "Caso 2000", donde se lo acusa de pactar con el editor de Yedioth Ahronoth una línea editorial favorable. Desde enero de 2024 también lidera la defensa en el "Caso 4000": corrupción por favores regulatorios por unos 1.800 millones de shekels (US$ 500 millones) a Bezeq a cambio de cobertura positiva en un sitio controlado por Shaul Elovitch, ex presidente de la empresa.
Netanyahu intentó sin éxito obtener una autorización legal para que amigos extranjeros adinerados financiaran al estudio. Las autoridades israelíes resolvieron que habría conflicto de intereses.
Packer, además, está en el centro del "Caso 1000": entre 2014 y 2016 regaló al premier y a su esposa, Sara, champagne y cigarros, por lo que Netanyahu está acusado de fraude y abuso de confianza. Fueron vecinos en Cesarea, con las casas contiguas en Hadar Street. La relación se cortó durante años tras las acusaciones de 2016 y se retomó en julio de 2024: el 24, Packer presenció el discurso de Netanyahu ante el Congreso estadounidense. El primer pago al estudio llegó dos meses después.
Vínculos con el entorno de Trump
Packer fundó en 2012 RatPac Entertainment con el director y productor Brett Ratner. Al año siguiente se asoció con Dune Entertainment, de Steven Mnuchin, luego secretario del Tesoro de Trump. En 2017 vendió su parte a Access Entertainment, pero según la prensa australiana volvió a RatPac en 2024, durante la concepción de "Melania", el documental dirigido por Ratner sobre los 20 días previos a la asunción presidencial de enero de 2025.
Ratner es amigo de Netanyahu: en septiembre de 2023 lo invitó a la Asamblea General de la ONU. También aparece en los documentos del caso Epstein publicados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, en una foto sin fecha junto al financista condenado y dos mujeres, y en algunos correos. Ratner dijo que la imagen tiene unos veinte años, que la mujer a la que abraza era su novia de entonces y que no tuvo contacto con Epstein antes ni después. No fue acusado formalmente.
Packer fue fotografiado con Trump y Ratner en una cena privada, en la que estaba también Elon Musk. En enero de 2025 alquiló una propiedad de la familia Trump en Palm Beach, lindera con Mar-a-Lago.
Preguntas abiertas
La coincidencia temporal entre el reencuentro con Netanyahu y el primer pago no prueba un destino particular de los fondos. Queda sin respaldo público la explicación de los trabajos de consultoría y no está claro si alguna autoridad abrirá una investigación, como reclamó Transparency International. Dado que Israel ya rechazó este tipo de financiamiento externo por conflicto de intereses, el eje será si esos pagos tuvieron alguna relación con la defensa.
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