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Sábado 24 de octubre de 2026

Parshad Esmaeili, la comediante que usa el humor para sobrevivir

La alemana de origen iraní, de 29 años, conduce un programa en ZDFneo y suma cientos de miles de seguidores. Su historia familiar y una mecha teñida explican de dónde viene su humor.

Redacción

· 3 min de lectura

Parshad Esmaeili, la comediante que usa el humor para sobrevivir
Imagen · Frankfurter Allgemeine

Parshad Esmaeili, comediante y presentadora alemana de 29 años, conduce desde hace unos meses el programa de juegos "Neo Match up", que se emite por ZDFneo. Tiene 245.000 suscriptores en YouTube y 552.000 seguidores en Instagram, la red con la que se hizo conocida a partir de 2018. Para ella, el humor es una estrategia de supervivencia.

La entrevista se hizo en un estudio de Offenbach, una vieja fábrica reconvertida donde, entre otras cosas, se producen sus videos. Esmaeili llegó 30 minutos tarde: había avisado de 20 minutos de demora en un llamado atropellado y simpático, y llegó con torta. La agitación, cuenta el relato, viene del éxito.

Un humor aprendido en casa

Su familia es originaria de Irán y su historia está marcada por hechos traumáticos: según Esmaeili, parientes suyos fueron torturados y ejecutados. Ella cree que quienes no quieren quebrarse necesitan el humor para sobrevivir. Desde chica admiraba a sus tíos, que entretenían a toda la familia.

Creció con un hermano mayor y con su madre, separada de un padre violento. Pasaba mucho tiempo sola y hasta los 22 años compartió el dormitorio con su madre, en un departamento en el último piso donde se filtraba la lluvia.

"Ayudó a que me quisieran", resume sobre el humor: "Ich habe Humor auch genutzt, um gemocht zu werden", dijo. Como hija de inmigrantes, quería que la invitaran a los cumpleaños y caer bien. Se describe como ruidosa, pero también muy adaptada: una alumna aplicada que comía cerdo "de forma performativa", becada por una fundación estatal, que asistía a seminarios de liderazgo. Estudió Publicística y Ciencias Políticas, trabajó en radio y en boliches y gastronomía en Fráncfort.

De los micrófonos abiertos a la tele

En 2017 vio a la comediante germano-iraní Enissa Amani en la Jahrhunderthalle de Fráncfort. "Y ahí hubo un momento en que todo cobró sentido", dijo. Vio, contó, la fuerza de hacer reír a todos en una milésima de segundo. Ya probaba suerte en escenarios abiertos, y entonces entendió que necesitaba construir una comunidad. Usó Instagram con videos exagerados, autoirónicos y sin maquillaje. El primero viral llegó en 2019; su debut en vivo, en el cine Berger, fue ante cinco personas. Hoy los adolescentes le gritan "Parshad Abla" en la Zeil, la calle comercial de Fráncfort; "abla" es en turco la forma de llamar a la hermana mayor.

Su madre, en cambio, lloró cuando supo de los primeros logros, y no de alegría. En el video donde le cuenta que tendrá un programa propio en ZDF, le dice: "Ich wollte doch, dass du Jura studierst" (yo quería que estudiaras Derecho). Esta vez, aclara el relato, ya como chiste.

La mecha teñida

Esmaeili lleva una mecha de pelo teñida. La vio años atrás en una tiktoker estadounidense y le comentó a su pareja de entonces que le gustaba. Él le dijo que no la imitara bajo ningún concepto, y fue, según ella, de lo más amable que le dijo. Una semana después de la ruptura, se la tiñó. "Para mí es el recordatorio de que nunca más quiero volver ahí", afirmó.

Una lectura

La trayectoria de Esmaeili une dos movimientos: la chica que se acomodaba para pertenecer y la mujer que decidió no volver a hacerlo. El humor fue primero herramienta para ser aceptada y luego oficio. Queda por ver cómo se lleva ese registro personal, tan expuesto en redes, con la lógica de un programa de juegos de televisión abierta.

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