Peter Cook, el arquitecto de Archigram, cumple 90 años
Fundador del grupo británico que imaginó ciudades de cápsulas en los años sesenta, Cook dejó huella como docente en Fráncfort y como autor del Kunsthaus de Graz.
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Peter Cook, uno de los arquitectos más influyentes de las últimas décadas, cumple 90 años este jueves, según destacó el diario alemán Frankfurter Allgemeine. En Alemania se lo recuerda sobre todo por su cátedra en la Städelschule de Fráncfort; en Austria, en cambio, le permitieron construir a gran escala.
De Archigram a Graz
Cook ganó fama mundial muy joven. En 1960 fue uno de los impulsores de Archigram, un grupo de arquitectos británicos que llamó la atención con proyectos radicalmente futuristas. Dentro de ese colectivo de individualidades fuertes, Cook se destacaba por su elocuencia, y la influencia del grupo en la profesión, según el diario, difícilmente pueda exagerarse.
Sus dibujos, inspirados en la carrera espacial y acompañados de poemas, imaginaban ciudades modulares (living cities) donde cápsulas habitables se acoplaban a estructuras de soporte. Era una visión de un mundo móvil, mezcla optimista de ciencia ficción y pop art, y una provocación al establishment de la construcción de entonces, burocrático y enamorado del hormigón. El diario sostiene que el Centro Pompidou, terminado en 1977 por Renzo Piano y Richard Rogers, no sería concebible sin Archigram.
Cook tuvo que esperar hasta 2003 para ver su primer gran proyecto construido: el Kunsthaus de vidrio en el casco antiguo de Graz, diseñado junto a Colin Fournier. El propio arquitecto lo llamó "Friendly Alien". Con formas redondeadas y aberturas en forma de tentáculos, el edificio tiene poco que ver con las ideas de Archigram, más allá de la voluntad de vanguardia. Se inscribe en la llamada arquitectura blob (de formas orgánicas y curvas) y en su "amor por todo lo serpenteante, vibrante y fantasmal", como Cook dijo alguna vez. Resultó un atractivo para la capital de Estiria.
Docencia, edición y curaduría
Entre Archigram y Graz, Cook fue editor, curador, conferencista y docente. A comienzos de los años setenta dirigió brevemente el Institute of Contemporary Arts de Londres y luego fundó la revista Art Net. Desde 1990 sacudió la Bartlett School of Architecture de Londres, una institución algo convencional, con su energía y su capacidad de atraer a estudiantes y profesores comprometidos.
En la Städelschule de Fráncfort fue profesor entre 1984 y 2002. Entre sus alumnos estuvieron Till Schneider y Michael Schumacher, a quienes ayudó a soltar las ataduras mentales de la formación tradicional. En una guía de la arquitectura de Fráncfort de los años ochenta contó con franqueza su experiencia, incluidos duros choques con colegas profesores de arte.
En esa ciudad solo diseñó el comedor de la escuela, una omisión que el diario atribuye más a Fráncfort que al arquitecto. En otros lugares hubo más audacia: en Viena proyectó un edificio para la Universidad de Economía y en Bournemouth, el estudio de dibujo de la universidad de arte.
Una carrera que sigue generando olas
El understatement británico no parece ser lo suyo: la web de su estudio afirma que su arquitectura visionaria, construida en distintos lugares del mundo, "sigue haciendo olas". El diario lo considera una exageración leve, pero cierta en lo esencial. Cook, que lleva el título de Sir desde 2007, cumple 90 años.
La trayectoria de Cook muestra un desfase frecuente en la arquitectura: ideas formuladas en los sesenta que influyeron en edificios ajenos mucho antes de que él pudiera construir los propios. Su obra tardía, además, se aleja de la estética modular que lo hizo célebre, lo que sugiere que su peso estuvo tanto en la imaginación y la enseñanza como en lo edificado.
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