Racconigi celebra a san Judas Tadeo con misas votivas hasta el 28 de octubre
El Santuario Real Madonna delle Grazie, en el Piamonte, honra al apóstol que cargó con el estigma de compartir nombre con el traidor.

Che il titolo non confonda: la nota va in español rioplatense.
El Santuario Real Madonna delle Grazie de Racconigi, en la provincia de Cuneo pero dentro de la diócesis de Turín, celebra desde este domingo 25 de octubre la fiesta de san Judas, el apóstol y primo de Jesús. Habrá misas votivas todos los días, a modo de triduo, a las 16.30, precedidas por el rosario a las 16. La solemnidad es el miércoles 28, fecha de la fiesta litúrgica, con misa a las 17.30 y el templo abierto todo el día para venerar la reliquia del santo.
Un santuario con historia
El templo se levanta en el lugar de una aparición mariana del siglo XV, a la que siguieron votos del pueblo y de los gobernantes piamonteses para combatir la peste y la sequía. El edificio actual, que recuerda al Panteón de Roma, lo impulsó el rey Carlos Alberto de Saboya. Lo construyó el arquitecto Ernesto Melano, con una asignación de 100.000 liras de la época, y fue consagrado en 1838 por el arzobispo de Turín, monseñor Luigi Franzoni, ante la pareja real.
Según Alberto Acquaviva, responsable de comunicación del santuario, en Italia es difícil encontrar una iglesia donde se venere con tanto fervor a este apóstol, cuya vida es fascinante pero poco conocida. La devoción se apoya en una antigua estatua de madera de Tadeo y en una lámpara votiva que ilumina la imagen. Los fieles dejan constancia de las «gracias recibidas» en un extenso «Libro de oro» que suma páginas cada año.
El apóstol menos recordado
Según la tradición, Judas era agricultor, una excepción entre apóstoles dedicados a la pesca, y se lo llamaba Tadeo, del siriaco Thad, «amable». Ese nombre se difundió en zonas de Europa, sobre todo Polonia y Alemania. Junto con Simón el zelote evangelizó Mesopotamia y Persia, y murió mártir hacia el año 70 en Suamyr, en el actual Irán. Es autor de una epístola del Nuevo Testamento y se lo invoca, como a santa Rita, en las «causas imposibles». Su cuerpo, dice la tradición, descansa en la basílica de San Pedro, en Roma.
Las misas estarán a cargo del párroco de Racconigi, don Maurilio Scavino, quien recordará a monseñor Gian Franco Troja, fallecido recientemente, rector del santuario y promotor de la devoción a san Judas durante más de 50 años.
Una lectura
La convocatoria muestra cómo una devoción local, sostenida durante décadas por una sola figura, busca continuidad tras su muerte. Queda por ver si la celebración de este año, con el homenaje a Troja, marca el relevo de esa tradición.
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