Renuncian ejecutivos de un proyecto de gas en Alaska por presunto control ruso
El ex CEO de Polar Train LNG acusó a la rusa Novatek de financiar y dirigir en secreto la iniciativa de US$ 25.000 millones, sin aval de Estados Unidos. La empresa lo desmiente y lo tilda de "empleado descontento".

El ex presidente ejecutivo de un proyecto estadounidense de exportación de gas de US$ 25.000 millones acusó a la gigante energética rusa Novatek de controlarlo en secreto, lo que derivó en la renuncia casi total de la cúpula por temor a que se estén violando las sanciones de Estados Unidos. Así lo contó Joel Riddle al Financial Times.
La empresa, Polar Train LNG (Polar LNG), desarrolla una terminal de exportación en la zona de North Slope, en Alaska, parte de una iniciativa del gobierno de Donald Trump para ampliar las exportaciones energéticas a Asia. Según fuentes familiarizadas con las conversaciones, el proyecto también apareció en negociaciones de alto nivel entre Washington y Moscú sobre posibles negocios que ayudarían a cerrar la guerra en Ucrania. En su lanzamiento participó Gentry Beach, un inversor con vínculos con la familia Trump.
Qué dice Riddle
Polar LNG se lanzó en marzo, con el plan de reconvertir una terminal de Novatek a medio construir para instalarla en Alaska. La compañía pidió autorización al Departamento del Tesoro para negociar con el grupo ruso, pero aún no la había recibido.
Riddle, ex ingeniero de ExxonMobil, afirmó que descubrió que Novatek ya financiaba el emprendimiento y dirigía sus operaciones antes de contar con las aprobaciones necesarias. Al principio creía que el dinero provenía de Beach y de Tech Wave, firma con sede en Abu Dabi liderada por los empresarios noruegos Rajeev Lehar y Bjørn Gundersen; este último trabajó antes en Novatek. Luego supo que Beach no había invertido ni era accionista, directivo ni director. Al crecer las necesidades de fondos, dijo, comprobó que el capital lo ponía Novatek.
"Renuncié como CEO de Polar LNG porque me incomodaba que la empresa rusa Novatek financiara y en última instancia controlara el rumbo estratégico de la compañía", sostuvo. Agregó que, "como patriota", cree que el proyecto debe desarrollarse con tecnología y fondos estadounidenses.
Mensajes de WhatsApp a los que accedió el FT muestran a Denis Solovyov, alto ejecutivo de Novatek, hablando del financiamiento y buscando "agilizar el proceso de transferencia de dinero" a Polar Train LNG.
Riddle pidió un dictamen al estudio Baker Botts sobre los riesgos, en particular por el rol de Gundersen como inversor final propuesto. El estudio indicó que las agencias estadounidenses "parecen considerar que la participación propuesta del Sr. Gundersen en el proyecto presenta posibles preocupaciones de sanciones vinculadas con Rusia". Riddle presentó su renuncia el 19 de septiembre, un día después de que el Congreso aprobara el paquete de sanciones impulsado por el difunto senador Lindsey Graham. Lo siguieron el director financiero Dan Chandra, el vicepresidente ejecutivo Jim Smith y el gerente de operaciones Jody Trantham. Como CEO interino asumió Tim Talkington, ex jefe de las operaciones rusas de Goldman Sachs, que no respondió a pedidos de comentarios.
Las respuestas
Polar LNG dijo que Riddle es un "empleado descontento" que fue despedido, y que el desarrollo avanza "en pleno cumplimiento de las leyes aplicables de Estados Unidos". Añadió que Tech Wave aportó financiamiento e inició trabajos de ingeniería preliminar con contratistas estadounidenses, y que busca socios e inversores del país.
Novatek señaló que otorgó a Tech Wave el derecho a usar su tecnología en Alaska y que firmó en abril un memorándum de entendimiento con Polar Train, cuando Riddle era CEO. Advirtió que se necesitarán aprobaciones de autoridades de ambos países, negó que el acceso a su tecnología esté condicionado al levantamiento de sanciones sobre Arctic LNG 2 y afirmó que Beach "no tiene relación" actual con el proyecto. Beach y Tech Wave no respondieron.
Un funcionario de la Casa Blanca dijo que el tema "solo fue mencionado de manera general y breve" a la administración, sin discusiones detalladas. Un vocero del Tesoro afirmó que no comenta denuncias de violaciones de sanciones, pero que las toma "extremadamente en serio".
Un contexto de deshielo
Novatek desarrolló Arctic LNG 2, en el norte de Siberia, pensada para producir casi 20 millones de toneladas anuales de GNL. Fue incluida en la lista negra del Tesoro en 2023 por el gobierno de Biden y no logró funcionar a pleno.
Este mes Trump aplicó una cláusula de exención de la ley Graham que libera a Moscú de penalidades económicas, y cerró con Vladimir Putin un acuerdo para importar millones de toneladas de diésel ruso.
Una lectura
El caso muestra cómo intereses comerciales rusos podrían buscar posición en el sector energético estadounidense antes de que exista un acuerdo político. Hay versiones enfrentadas sobre quién financia y decide, y no está claro si hubo transferencias que infrinjan las sanciones. El deshielo con Moscú sugiere que Washington podría terminar respaldando el proyecto, pero la respuesta del Tesoro y la eventual autorización serán la clave a seguir.
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