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Lunes 26 de octubre de 2026

Sari Bashi: el problema es el sistema israelí, no un gobierno

La abogada y activista israelí, que vive en Ramallah y dirige el Comité Público contra la Tortura en Israel, sostiene que las elecciones no cambiarán un esquema que, a su juicio, promueve la supremacía judía desde 1948.

Redacción

· 3 min de lectura

Sari Bashi: el problema es el sistema israelí, no un gobierno
Imagen · Il Manifesto

En una entrevista sobre el contexto de las elecciones en Israel, la abogada y activista de derechos humanos Sari Bashi afirmó que "el problema no es el gobierno israelí, sino el sistema de gobierno israelí", y que eso no cambiará con estos comicios. Bashi vive en Ramallah y relata cómo llegó allí con su pareja en Maqluba. Amore Capovolto (Voland, 2025).

Un sistema, no un gobierno

Según Bashi, desde 1948 una sucesión de gobiernos israelíes, "de izquierda, de derecha y de centro", elaboró y aplicó leyes y políticas orientadas a promover la supremacía judía sobre los palestinos. Señaló que la propia ley electoral prohíbe presentarse a cargos públicos a quienes nieguen la existencia de Israel como Estado judío y democrático, aunque, en su opinión, sostener una mayoría judía requiera violar derechos de los palestinos.

Sobre los partidos árabes, dijo que sus parlamentarios pueden influir en la actividad legislativa, pero que su participación está limitada por un sistema "fundado en la superioridad racial". Recordó que su exclusión de las elecciones se volvió un ritual en cada comicio y que hasta ahora la Corte Suprema intervino para permitirles competir. Este año el tribunal anuló los vetos a los partidos árabes, pero confirmó el dirigido contra el líder de Balad. Para Bashi, la exclusión no es nueva, pero se volvió una amenaza más concreta.

El derecho como herramienta limitada

Bashi considera que el sistema jurídico israelí "no es un instrumento de justicia", pero puede servir en casos concretos, y dijo estar cada vez más motivada a usarlo. Defendió ser pragmática sin renunciar a los principios. Como ejemplo, dijo que aprovechará cualquier resquicio legal para conseguir una porción extra de pollo para una detenida embarazada que necesita más proteínas: no terminará con la ocupación ni con su detención injusta, admitió, pero quizá haga su embarazo algo más sano.

Denuncias de tortura y violencia sexual

El comité que dirige (Pcati) funciona desde hace 36 años y representa a presos políticos palestinos expuestos a tortura y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes. Bashi sostuvo que, por medidas ilegales del gobierno, los abogados son prácticamente los únicos visitantes independientes que acceden a las cárceles, ya que desde octubre de 2023 se bloquearon las visitas de familiares y de la Cruz Roja. En esas visitas recogen testimonios y presentan denuncias contra guardias, soldados o interrogadores del Shin Bet. Esas denuncias contribuyeron a una nota de Nicholas Kristof en The New York Times sobre violencia sexual contra detenidos palestinos.

Según Bashi, esa violencia siempre estuvo presente, pero empeoró notablemente en los últimos años. Enumeró violaciones, amenazas de violación a detenidos y a mujeres de sus familias, desnudez forzada, obligación de ver pornografía y golpes en los genitales. Dijo que está subdenunciada, aunque ahora los detenidos empiezan a hablar, y que las más altas autoridades conocen lo que ocurre.

Citó el caso de Sde Teiman, en 2024: la reacción política contra la investigación fue tan violenta que la abogada general militar que la abrió, Yifat Tomer-Yerushalmi, fue despedida y a su vez investigada penalmente. En marzo de 2026, el nuevo abogado general militar, Itai Ofir, retiró todos los cargos contra los cinco soldados.

Una lectura

Las afirmaciones de Bashi expresan la postura de una activista que cuestiona la estructura legal del Estado, no solo a sus gobernantes. Las decisiones judiciales que cita muestran una tensión: la Corte Suprema habilita a los partidos árabes, pero convalida el veto a un líder de Balad. Queda abierto cómo responderán las autoridades israelíes a estas acusaciones y qué efecto tendrá el resultado electoral en los casos de detenidos.

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