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Lunes 26 de octubre de 2026

Serbia tras Vučić: la Lista Estudiantil abre un experimento democrático incierto

La Lista Estudiantil obtuvo la mayoría absoluta de los escaños en las elecciones parlamentarias del domingo y desplazó al partido de Aleksandar Vučić. Qué hará con el poder es todavía una incógnita.

Redacción

· 2 min de lectura

Serbia tras Vučić: la Lista Estudiantil abre un experimento democrático incierto
Imagen · Frankfurter Allgemeine

La "Lista Estudiantil" ganó la mayoría absoluta de los escaños en las elecciones parlamentarias del domingo en Serbia y sacó del poder al partido de Aleksandar Vučić, el gobernante de larga data del país. Según el diario alemán Frankfurter Allgemeine, que lo calificó de resultado "al borde de lo sensacional", el movimiento estudiantil ya venía complicando a Vučić desde hacía meses, pero nadie esperaba un triunfo de esta magnitud.

Cansancio y límites del poder

La lista se benefició de un clima de cambio extendido. Muchos serbios estaban hartos de la presencia mediática constante del presidente, de sus monólogos de horas en la televisión, de sus apariciones teatrales y del modo de mandar de su partido.

También influyó la posición geopolítica del país. A diferencia de Recep Tayyip Erdoğan en Turquía, y mucho más aún de Vladimir Putin, Vučić no podía permitirse condenar a rivales a años de prisión ni eliminarlos: Serbia es demasiado pequeña para sustraerse al juicio externo. Para el diario, Vučić fue un autócrata, pero no un dictador clásico.

Quién conduce la lista

La Lista Estudiantil está formada por outsiders y políticos legos, y su desempeño es difícil de anticipar. Una primera duda es quién la dirige. Formalmente, el mandato pertenece a los diputados electos, pero fueron elegidos por asambleas estudiantiles que funcionan lejos de la vista pública. No está claro si esas asambleas pretenderán controlar también a los legisladores.

La promesa del movimiento es una Serbia sin corrupción. Primero deberá liberar de influencia política a las instituciones estatales que el partido de Vučić fue capturando; el resultado electoral creó las condiciones para hacerlo. Después, la idea es convocar nuevas elecciones en condiciones más libres.

Una prueba temprana será la reforma de la televisión pública RTS: si pasa a informar con independencia o solo se la alinea con otra postura política. La reacción de los estudiantes ante las críticas, por ejemplo a los discursos nacionalistas en algunas de sus manifestaciones, no siempre mostró soltura, aunque el triunfo podría traer un trato más relajado con el periodismo crítico.

Lo que viene

En diciembre se elegirá un nuevo jefe de Estado. Si el movimiento no comete errores graves antes, podría infligirle a Vučić una segunda derrota. En política exterior el rumbo tampoco está definido.

La victoria abre una etapa sin guion: el movimiento tiene legitimidad en las urnas, pero no experiencia de gobierno ni una estructura de decisión transparente. La combinación de asambleas opacas y poder parlamentario, el manejo de los medios públicos y la elección presidencial de diciembre serán los puntos para seguir. También queda por verse qué ocurrirá con la Unión Europea: si le ofrece a Serbia un acercamiento entusiasta, podría descubrir que buena parte de la sociedad serbia no quiere recorrer ese camino.

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