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Lunes 26 de octubre de 2026

Siguen las alertas por inundaciones en Four Corners, con agua posiblemente contaminada

Tras días de lluvias extremas en el suroeste de Estados Unidos, hay una muerte confirmada, evacuados y barrios que empiezan a limpiar entre riesgos sanitarios.

Redacción

· 3 min de lectura

Siguen las alertas por inundaciones en Four Corners, con agua posiblemente contaminada
Imagen · The Associated Press

Partes de la región de Four Corners, el punto donde se encuentran Utah, Colorado, Arizona y Nuevo México, seguían este lunes bajo alerta por inundaciones. Algunos barrios anegados empezaron a limpiar y a evaluar daños, con la advertencia de que el agua podría estar contaminada con productos químicos y aguas cloacales.

La zona soporta lluvias inusualmente fuertes desde el miércoles, que hicieron crecer los ríos, inundaron casas y obligaron a realizar rescates acuáticos. El sábado por la noche, además, un tornado tocó tierra en Santa Fe, Nuevo México.

Una muerte y un río en crecida

La oficina del sheriff del condado informó una muerte vinculada a las inundaciones en Santa Fe, el sábado. Una familia había intentado cruzar un arroyo inundado en su vehículo: el padre y un niño llegaron a tierra firme, pero una pasajera fue arrastrada por la corriente y apareció muerta a una milla de distancia (unos 1,6 km).

El lunes por la mañana, el río San Juan estaba 45,7 centímetros por encima del nivel de inundación, de 7 metros, según el Servicio Meteorológico Nacional. Se esperaba que alcanzara 9,4 metros más tarde ese día y que bajara del nivel de inundación el martes por la mañana. El récord citado por el organismo es del 10 de septiembre de 1927, cuando llegó a 9,7 metros.

En Bluff, Utah, hubo residentes evacuados durante el fin de semana que pudieron volver temprano el lunes. Autoridades del condado pidieron precaución porque varias propiedades seguían inundadas. El Servicio Meteorológico fue tajante: "Stay out of the San Juan River" (mantenerse fuera del río San Juan), por los niveles elevados y la posible contaminación cloacal.

Farmington y Navajo Nation

En la zona de Farmington, Nuevo México, los ríos retrocedían, pero muchas personas seguían evacuadas y cientos estaban sin electricidad. El condado de San Juan no tenía cifras oficiales de viviendas dañadas ni de evacuados, dijo el vocero Devin Neeley a The Associated Press: "Es una zona de desastre bastante activa".

La gobernadora Michelle Lujan Grisham y el mayor general Miguel Aguilar, de la Guardia Nacional, planeaban visitar el condado para recorrer los daños. Los jefes locales pidieron paciencia: puede haber líneas de gas y propano rotas, además del agua contaminada. "El público está ansioso por volver, pero quiero que sepan que todavía hay peligros", dijo el jefe de Bomberos y Rescate del condado, David Vega. El subsheriff Cory Tanner explicó que se revisa casa por casa, un proceso que puede llevar días.

En Shiprock, dentro de la Nación Navajo, las inundaciones dañaron instalaciones de tratamiento y lagunas de agua residual, con vertidos al San Juan, según Wilfred Franklin Jr., de la Autoridad de Servicios Públicos Navajo. La delegación del Congreso de Nuevo México pidió a Donald Trump declarar la emergencia para liberar fondos federales. En Colorado, equipos elaboraron mapas de condados con rutas cortadas y zonas de evacuación.

Zach y Abigail Flatt, de Bloomfield, evacuaron el jueves con sus dos hijos de 2 y 4 años. "En 30 o 40 minutos subió unos 4 pies", recordó Zach. Vieron por cámaras cómo al menos 45 centímetros de agua cubrían su propiedad y se llevaban 22 de sus 24 gallinas.

Un contexto de lluvias persistentes

Las inundaciones son las últimas de dos meses de lluvias intermitentes por humedad tropical del Pacífico, tras meses de sequía. Antes hubo inundaciones mortales en el Gran Cañón y otras zonas de Nuevo México. Los pronosticadores atribuyeron la intensidad de esta tormenta probablemente a El Niño.

Con el pico del río previsto para el lunes, la prioridad pasa de la emergencia a la recuperación. Siguen abiertas la magnitud real de los daños, que ningún condado cuantificó, y la respuesta federal que reclama Nuevo México. El riesgo sanitario por los vertidos cloacales, en una región castigada por lluvias repetidas, probablemente condicione el regreso a los hogares.

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