Sinner, en plena recuperación, recuerda el día que dejó su casa a los 13 años
En una entrevista con Repubblica, el tenista italiano habló de la separación de su padre, de la lesión de rodilla que lo mantiene fuera de las canchas y de su regreso, previsto para fines de 2026.

Jannik Sinner volvió a hablar públicamente en una entrevista con Repubblica, y eligió empezar por un recuerdo de la infancia. "Vorrei cancellare ciò che ho provato il giorno in cui sono andato via di casa", dijo, según la traducción: querría borrar lo que sintió el día en que se fue de su casa.
Lo contó así: a los 13 años y medio, en Milán, se despidió de su padre porque "las caminos se separaban y un hilo se rompía". Según Sinner, ambos lloraron. "Prescindiría de ese día, fue una emoción demasiado fuerte", afirmó.
Un parate largo
El tenista italiano no compite desde mediados de julio, cuando el día 12 derrotó a Alexander Zverev en la final de Wimbledon. Un problema en la rodilla lo dejó afuera durante varios meses. Parecía listo para la gira china de Pekín y Shanghái, pero no llegó, y también se perdió el US Open. Volverá a jugar en el Six Kings Slam, que por las tensiones en Medio Oriente se reprogramó para el 27-30 de diciembre. En la nota se menciona además que anunció su regreso para 2027.
Sinner dijo que no descubrió nada nuevo en este tiempo, pero que no se aburrió: fue a Monza a ver la Fórmula 1, asistió en Milán al desfile de Gucci, jugó más a la PlayStation y empezó a leer Io uccido, de Giorgio Faletti, un libro de 600 páginas. "Parado nunca estuve, ni le di la espalda al tenis porque me hizo daño", sostuvo.
Aseguró que trabajó mucho en el gimnasio, en la cancha y con los kinesiólogos. "Paciencia es la palabra justa", dijo. Y agregó: "El cuerpo es el único rival que no podés vencer; cuando te dice basta, hay que aceptarlo y seguir los consejos de los especialistas".
Trabajo y familia
Sobre lo aprendido en su carrera, afirmó: "El talento sin trabajo no es nada. Hay que hacer elecciones, evaluar sus consecuencias, seguir tu meta". Dijo no estar arrepentido y que su familia siempre estuvo, con "un papá bueno también en la cocina".
De su madre contó que "mejoró mucho" y ya no se va durante sus partidos. Su negativa a sentarse en el palco real de Wimbledon, explicó, responde a que no quiere ser observada por las cámaras mientras él juega. "No le falta razón, no le gusta la tensión, aunque ahora logra estar más tranquila", dijo.
Una lectura
Las declaraciones muestran a un jugador que acepta un parate largo sin apuro y sin resentimiento hacia el deporte. Queda por ver cómo llegará físicamente al Six Kings Slam y si ese torneo será de verdad su regreso, dado que el calendario oficial de 2027 y los plazos médicos no se precisaron.
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