Stromsteuer para todos o rebaja a los combustibles: el debate en Alemania
El canciller Friedrich Merz anunció que bajará el impuesto a la electricidad, pero el financiamiento no está claro. Un comentario del diario FAZ sostiene que el dinero existía y se gastó en el descuento a la nafta.

El canciller alemán, Friedrich Merz, anunció una reducción del impuesto a la electricidad (Stromsteuer) para los hogares. La medida figuraba en el acuerdo de coalición entre conservadores y socialdemócratas, pero en 2025 el Gobierno la aplicó solo a algunas empresas y dejó afuera a los hogares. Fue, según el análisis del diario Frankfurter Allgemeine, su primera promesa incumplida. Ahora se quiere corregir, aunque la falta de fondos pone en duda el plan.
Qué cuestan las dos medidas
Según el diario, bajar el impuesto para todos al mínimo que fija la Unión Europea requiere 5.400 millones de euros. El primer descuento a los combustibles (Tankrabatt), aplicado en mayo y junio, costó 1.600 millones de euros; el actual costaría unos 2.500 millones. Si el Gobierno hubiera renunciado a ese descuento, sostiene el autor, la diferencia restante habría salido en buena parte de la mayor recaudación de IVA por el alza del precio de la nafta.
El argumento de fondo es que una rebaja de la electricidad llega a casi todos los ciudadanos, mientras que el descuento a los combustibles solo beneficia a quienes manejan, y más a quienes manejan mucho. Además, el diario señala que no solo subió la nafta sino la energía en general, y que bajar el impuesto eléctrico habría favorecido a los autos eléctricos y desalentado algunos viajes en autos a combustión.
La próxima oportunidad
A comienzos de 2027 subirá el precio del CO₂, probablemente a cerca de 65 euros por tonelada. Eso podría generar casi 3.000 millones de euros. El comentario propone destinarlos a recortar el impuesto eléctrico desde 2027 y que no los absorba el ministro de Finanzas, Lars Klingbeil, quien según el texto planea quedarse con parte de ese dinero.
Una lectura
La discusión muestra una disputa de prioridades: una ayuda amplia y estable frente a una focalizada y temporal. Queda abierto si el Gobierno encontrará financiamiento para cumplir lo prometido y qué destino tendrán los ingresos por el CO₂. Conviene seguir cómo se define el presupuesto de 2027 y si Merz fija una fecha para la baja. Mientras tanto, el diario recuerda que los consumidores pueden reducir su factura cambiando a un proveedor más barato.