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Lunes 26 de octubre de 2026

Dos organizaciones buscan ayudar a niñas a través de la educación

La campaña "F.A.Z.-Leser helfen" pedirá donaciones para una escuela de niñas en Tanzania y para un centro de Fráncfort que acompaña a alumnas con historia migratoria.

Redacción

· 3 min de lectura

Dos organizaciones buscan ayudar a niñas a través de la educación
Imagen · Frankfurter Allgemeine

La campaña solidaria "F.A.Z.-Leser helfen" (los lectores del diario Frankfurter Allgemeine Zeitung ayudan) apoyará este año dos proyectos educativos: la asociación Probono, que trabaja en el este de África, y el Mädchenbüro Milena, una institución de Fráncfort. En las próximas semanas se pedirán donaciones para ambas.

Una escuela desbordada en Tanzania

La Irkisongo Girls Secondary School, en el norte de Tanzania, recibe a más de 1.800 alumnas, una cifra que creció con fuerza en los últimos años. En los dormitorios del internado, pensados para dos camarotes, hay tres, y en ellos duermen doce chicas en lugar de seis. "Dormimos mal, estamos a menudo cansadas", contó una alumna.

Según el relato, a la autoridad escolar le falta dinero para resolverlo, y se espera que el año próximo el número de estudiantes siga subiendo. Parte de lo recaudado se destinará a construir un nuevo edificio de internado.

Probono, una organización chica con muchos frentes

Probono – Schulpartnerschaften für Eine Welt fue fundada en 2004 por la frankfurtense Andrea Alleker-Fendel, politóloga con pasado en cooperación para el desarrollo y en relaciones públicas. Tiene alrededor de una docena de colaboradoras, la mayoría a tiempo parcial, más dos empleados en Tanzania y uno en Uganda.

Nació para impulsar vínculos entre escuelas alemanas y de África oriental. Alleker-Fendel notó que en las escuelas de sus hijos casi no se hablaba de África: "La perspectiva del Sur faltaba por completo". Sostiene que "el intercambio actúa contra el racismo".

Hoy el trabajo en Tanzania, Uganda y Kenia incluye construcción de dormitorios, bibliotecas y laboratorios, huertas escolares, tanques de agua de lluvia y pozos. Con otras ONG también se dictan talleres sobre derechos del niño, violencia contra las mujeres y castigo corporal, todavía habitual en algunas escuelas. Un programa de emprendimiento enseña a estudiantes secundarios a desarrollar un negocio, en sociedades con alto desempleo juvenil.

Probono también capacita docentes junto con la Mwenge Catholic University, en Moshi. Con aulas de 60 a 80 alumnos, predominan la clase frontal y la memorización; la idea es que los maestros aprendan a poner al estudiante en el centro y fomentar su iniciativa.

Milena: un lugar seguro en Fráncfort

El Mädchenbüro Milena es un centro educativo para mujeres y niñas con historia migratoria. Los lectores del diario ya lo ayudaron hace siete años, cuando pudo mudarse a un nuevo local. Desde entonces sumó, además de cursos de alemán para madres con cuidado infantil y apoyo escolar, talleres sobre inteligencia artificial, cursos de democracia y trabajos artísticos. No cuenta con financiamiento público estable y depende de donaciones.

Su directora, Maneesorn Koldehofe, nacida en Laos y trabajadora social, explicó que el rol de estas chicas "se ve determinado a menudo por las necesidades de otros": cuidar hermanos menores, hacer tareas domésticas y traducir para sus padres. En Milena, en cambio, el foco está en ellas. Participan casi 50 alumnas de 19 nacionalidades, con un equipo internacional y decenas de voluntarios, muchos como padrinos de lectura. Se habla alemán, salvo emergencias.

Las reglas son estrictas: entregar el celular hasta la noche, lavarse las manos, saludar a todos los adultos y turnarse en la cocina. Tras el almuerzo, dos trabajadoras sociales repasan cómo fue el día escolar y qué tareas faltan. Después las chicas se reparten entre yoga, deberes o el curso de democracia. "La educación es la puerta para alcanzar todo lo que uno se propone", resumió Koldehofe.

Lo que une los dos casos

Aunque separados por miles de kilómetros, ambos proyectos apuntan a lo mismo: que la escolaridad de las niñas no dependa de la falta de camas o de recursos públicos. En los dos casos, la continuidad depende de donaciones privadas, y no se precisó cuánto se pretende juntar. Será un dato a seguir cuando avance la campaña.

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