Studentska lista, el movimiento sin líder que derrotó a Vučić en Serbia
Nacida tras la tragedia de Novi Sad, la lista estudiantil ganó las elecciones del 25 de octubre con una organización horizontal y un programa de once puntos. Ahora debe gobernar.

La Studentska lista, el movimiento surgido de la tragedia de Novi Sad, ganó las elecciones del 25 de octubre en Serbia y desplazó del poder a Aleksandar Vučić. Ahora enfrenta la prueba de demostrar que mejores condiciones de vida son posibles.
Del derrumbe de Novi Sad a la política
El origen está en el 1 de noviembre de 2024, cuando el derrumbe de la marquesina de la estación de Novi Sad mató a 16 personas. Los primeros en salir a la calle fueron jóvenes que reclamaban que se esclareciera lo ocurrido y que terminara un sistema corrupto que, según el movimiento, atravesaba todos los sectores, incluida la construcción.
Con los meses, la protesta se amplió a una parte significativa de la sociedad serbia, de edades, trayectorias y orígenes diversos. Entre los 250 candidatos presentados en septiembre hay, además de estudiantes, docentes universitarios, artistas, agricultores y profesionales de distintos ámbitos.
Sin líder, con plenarios
El movimiento remarca que no tiene líder ni vocero y que apuesta por una organización horizontal. Las decisiones se toman en los plenum, asambleas estudiantiles donde las propuestas se discuten y se votan; así se eligieron también los candidatos. Durante la campaña, sin embargo, quien más lo encabezó fue Ilija Srdanović, cardiólogo y profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Novi Sad, visto hoy como el candidato más probable a primer ministro. No está claro quién dirigirá ministerios clave como Interior, Finanzas y Justicia.
El contraste con el pasado es deliberado: durante 14 años, Vučić trató al Partido Progresista Serbio (SNS) y a la gestión de gobierno como un asunto personal.
El programa
La hoja de ruta tiene once puntos. El documento dice: «Con intervenciones decididas, queremos detener el saqueo de los recursos públicos y devolver a las arcas del Estado el dinero sustraído, destinándolo directamente a la educación y al desarrollo económico». Plantea también instituciones que funcionen sin directivas de las secretarías partidarias, una justicia igual para todos, finanzas públicas bajo control ciudadano y medios libres de presiones políticas.
Entre las medidas concretas figuran libros de texto gratuitos en primaria y secundaria, excursiones y actividades escolares más baratas, soluciones de vivienda en condiciones favorables para ciertas categorías y la reducción de 24 a 12 meses de los contratos a plazo fijo. En salud, prioriza un acceso más equitativo a medicamentos y farmacias en zonas rurales y menos desarrolladas.
Lo que queda difuso
Las reformas internas son claras; la política exterior, menos. No están definidas las posturas sobre la integración a la Unión Europea ni sobre Kosovo. En entrevistas con medios locales, Radomir Sajčić, una de las figuras de la lista, recurrió a la Constitución serbia, que considera a Kosovo parte integral del país.
Esa postura contrasta con los principios de justicia y libertad que el movimiento dice encarnar. Queda por ver cómo manejará los conflictos políticos acumulados y si logrará diferenciarse de un régimen al que derrotó en las urnas. También será una prueba si el modelo asambleario y sin líder resiste la presión de gobernar y de designar ministros.
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