Saltar al contenido

Lunes 26 de octubre de 2026

Tesla apuesta al software y la IA, y la industria corre detrás

Musk explora una fusión con SpaceX para acelerar la conducción autónoma, mientras las automotrices buscan ingresos recurrentes y la competencia china se intensifica.

Redacción

· 4 min de lectura

Tesla apuesta al software y la IA, y la industria corre detrás
Imagen · Financial Times

El Roadster "volador" de Elon Musk saltó y giró en el aire este mes en una exhibición que se volvió viral, posible gracias a propulsores de gas comprimido desarrollados por SpaceX. Cinco días después, Musk reveló que ambas compañías exploran una fusión que podría acelerar su avance en la conducción autónoma. La apuesta de fondo es cambiar la forma en que Tesla gana dinero, y el resto de la industria intenta alcanzarla.

Del auto al software

Las automotrices, ya presionadas por la competencia china, buscan pasar de un modelo centrado en la venta de vehículos a otro que también genere ingresos recurrentes con software y servicios de inteligencia artificial. "Las automotrices están empezando a mirarse al espejo y el software es lo que todas ven como la gallina de los huevos de oro, porque los márgenes son muy altos", dijo Dan Ives, analista de Yorkville Ives.

El negocio de autos sigue siendo clave para Tesla: aporta el 75% de los ingresos totales y financiará el gasto en IA frente a las grandes tecnológicas. La meta de Musk de vender 20 millones de vehículos por año en 2030 se redujo a 5 millones, aun así ambiciosa si se considera que el año pasado entregó 1,6 millones. BYD le quitó el año pasado el puesto de mayor fabricante de eléctricos.

El peso del FSD

Para los analistas, el motor del crecimiento cercano es el "Full Self-Driving" (FSD), que pese al nombre exige a una persona al volante con plena atención. "El mayor impulsor de la demanda es el FSD. Y hoy no hay realmente ningún competidor para el FSD en ningún auto que se pueda comprar", afirmó Musk en la presentación de resultados del miércoles, en la que la empresa informó su mayor cartera de pedidos en cuatro años.

Más del 75% de los Tesla nuevos vendidos en Norteamérica incluye la versión supervisada del FSD, y hay 1,7 millones de suscripciones activas en el mundo, un 67% más que hace un año. La compañía no informó cuánto ingresa por FSD, que en Estados Unidos cuesta US$ 99 por mes. Ives sostuvo que ya es el segmento de mayor margen y que, si pasara de entre 10% y 15% de los clientes a cerca del 50%, "transformaría todo el modelo financiero". Según él, el mercado premia cada dólar de FSD entre un 50% y un 70% más que uno de venta de autos.

Frenos regulatorios

Tesla todavía no obtuvo aprobación para la versión totalmente autónoma. La supervisada está aprobada en Países Bajos y otros países europeos, y busca el aval de la Unión Europea mediante una votación de los Estados miembro, postergada hasta diciembre. Xpeng, respaldada por Volkswagen, trabaja con autoridades alemanas y apunta a aprobar su sistema XNGP cuando el bloque adopte la normativa, prevista para principios del año próximo. "Aspiramos a ser de los primeros", dijo su asesor legal general, Zheng Yeqing.

La fusión y sus riesgos

Musk sostuvo en el evento: "Van a ver los resultados de la colaboración entre la mejor empresa de autos y la mejor empresa de cohetes del mundo". Una unión crearía una compañía integrada que podría acelerar la investigación en materiales, IA y manufactura, reducir costos y mejorar el acceso a componentes como chips. Un accionista entre los 15 principales de Tesla dijo apoyarla. Según Jed Dorsheimer, de William Blair, si accionistas y reguladores la aprueban, Musk podría controlar el 50% o más de la entidad.

También hay objeciones. Max Willson, observador de la industria, advirtió que combinar los negocios "arriesga atar su futuro a las apuestas más especulativas" de Musk y que un problema en IA podría contagiar al grupo.

La respuesta de los rivales

El director de Ferrari, Benedetto Vigna, dijo que el Roadster volador muestra que "incluso en el mundo del auto hay mucho por hacer". General Motors contrató el año pasado al ex-Tesla Sterling Anderson para desarrollar autos personales totalmente autónomos. BMW y Mercedes-Benz se asociaron con Qualcomm y Nvidia para sistemas "nivel 2 plus", que requieren supervisión humana. Xpeng, Hyundai y Toyota amplían sus negocios de robótica; GM y Ford, los de almacenamiento de energía. El jefe de Volvo, Håkan Samuelsson, admitió que "Tesla probablemente lidera el desarrollo en Occidente", aunque dijo que Volvo lidera en software y que con Nvidia lanzará pronto un auto automatizado de puerta a puerta.

Una lectura

La estrategia de Tesla depende de que el FSD pase de función opcional a fuente masiva de ingresos, y eso está condicionado por decisiones regulatorias que aún no llegaron. La fusión con SpaceX podría darle recursos, pero concentraría riesgo y poder en Musk. Habrá que seguir la votación europea de diciembre, el detalle de ingresos por FSD que la empresa no divulga y la evolución de la oferta china.

Fuente de esta nota