Tesla: la ganancia cayó 43% en el tercer trimestre y Musk apuesta a los robots
La automotriz ganó 787 millones de dólares, con ventas estancadas, pero superó las expectativas de ingresos y no consumió caja. Elon Musk insiste en que el futuro está en robotaxis y robots humanoides, y los inversores piden pruebas.
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Tesla cerró el tercer trimestre con una ganancia de 787 millones de dólares, un 43% menos que un año antes. Los ingresos se estancaron en unos US$ 28.050 millones, frente a US$ 28.100 millones del mismo período del año anterior, según informó la empresa.
La comparación está distorsionada por el trimestre previo: a fines de septiembre de 2025, el presidente Donald Trump dejó vencer el crédito fiscal de US$ 7.500 por la compra de autos eléctricos. Las entregas se habían disparado antes de ese vencimiento, porque muchos compradores en Estados Unidos querían aprovechar el beneficio, y luego hubo un freno.
Mejor de lo esperado en ingresos y caja
Los ingresos superaron las previsiones de los analistas. Además, Tesla no quemó caja: el flujo de fondos libre fue positivo, de US$ 1.500 millones. La razón fue un menor gasto en inteligencia artificial y robótica: la inversión de capital fue de US$ 4.730 millones, contra los US$ 7.500 millones esperados y los US$ 5.790 millones del segundo trimestre.
Tesla entregó 486.532 vehículos, por encima de los 461.100 que se esperaban, aunque cerca de un 2% menos que un año antes. Las entregas superaron la producción en más de 22.000 unidades, de modo que la compañía redujo inventarios. Según el reporte, la recuperación se apoyó en los altos precios de la nafta, sobre todo en Europa.
El negocio automotor sigue bajo la lupa, porque rivales de todo el mundo lanzan modelos más nuevos y, en muchos casos, más baratos. Tesla depende en gran medida de los envejecidos Model 3 y Model Y, y para estimular la demanda ofreció versiones más simples y económicas de ambos.
Optimus y Cybercab
Musk planteó orientar la empresa hacia los robotaxis autónomos y los robots humanoides, dos áreas con mucha competencia. Por ahora el dinero sigue llegando sobre todo de la venta de autos eléctricos.
Sobre el robot Optimus, Musk dijo que la línea de la planta de Fremont, California, tiene capacidad para fabricar un millón por año. Pero llegar a 20.000 robots por semana llevará "probablemente al menos un año y quizás algo más", afirmó, y "partes del diseño" todavía cambian. Dijo que los primeros podrían entregarse a clientes "en aproximadamente un año", primero para la industria, en tareas peligrosas o repetitivas, y que con el tiempo quiere venderlos a hogares. Volvió a decir que Optimus será "el producto más grande del mundo" y habló de una "Academia Optimus" donde las máquinas aprenderían a ejecutar tareas.
Tesla también acelera la producción del Cybercab, sin volante ni pedales. A principios de octubre informó que su flota en Austin pasó de casi 40 a más de 300 vehículos en un mes. Hay fricción con el regulador NHTSA: en Estados Unidos los vehículos sin volante ni pedales requieren una exención, con un máximo de 2.500 por año, y Tesla no la solicitó.
El enfoque de Musk, que usa solo cámaras y descarta otros sensores, es discutido. Rivales como Waymo suman lidar, más costoso, y muchos expertos consideran que las cámaras solas no son suficientemente confiables.
Posible fusión con SpaceX
Musk dijo el martes que una fusión de Tesla con SpaceX es una "buena idea", y ambas compañías formaron comités especiales para evaluar una operación. Musk dirige las dos, tiene casi una quinta parte de Tesla y casi la mitad de SpaceX. En la conferencia con inversores admitió que, por el conflicto de intereses, no puede participar de las negociaciones de los comités.
Una operación así sería la mayor transacción de la historia empresarial, por encima de la compra de la startup de IA xAI por parte de SpaceX a comienzos de año, y probablemente atraería a reguladores de todo el mundo, en particular por la actividad de Tesla en China y el papel de SpaceX en la defensa y la IA de Estados Unidos.
Pese a una caída de cerca de 14% de la acción este año, Tesla vale unos US$ 1,4 billones y sigue siendo, por lejos, la automotriz más valiosa.
Lectura
El trimestre deja una señal ambigua: el negocio de autos aguantó mejor de lo previsto, pero en parte porque se recortó el gasto en las apuestas que justifican su valuación. La brecha entre esa valuación y los resultados actuales explica que los inversores reclamen evidencia comercial de robotaxis y robots, cuyos plazos Musk mismo estiró. Quedan por seguir la situación regulatoria del Cybercab y el curso de la eventual fusión con SpaceX.
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