Trump no logra bajar los combustibles y las elecciones de medio término se acercan
A ocho meses del inicio de la guerra con Irán, la nafta cuesta US$ 4,29 el galón y el diésel superó los US$ 6. El costo de vida pesa sobre la campaña republicana para el 3 de noviembre.
Casi ocho meses después de lanzar la guerra contra Irán, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no consiguió frenar el aumento de los costos de la energía, lo que complica el intento republicano de conservar el control del Congreso en las elecciones del 3 de noviembre, según informó The Associated Press.
Los precios bajos de la nafta fueron una promesa central de su segunda campaña presidencial. Al lunes, el promedio nacional del galón de nafta regular era de US$ 4,29, contra US$ 2,98 antes de la guerra. El diésel, que el mes pasado superó los US$ 6 por primera vez, se ubica en US$ 6,35, frente a los US$ 3,76 de febrero.
Del triunfo a la promesa
En su discurso del Estado de la Unión, días antes de sumarse a Israel en los ataques del 28 de febrero, Trump celebró que la nafta estaba "por debajo de US$ 2,30 en la mayoría de los estados". El promedio nacional rondaba los US$ 2,95.
Menos de dos semanas después de iniciada la guerra, con el Brent por encima de los US$ 100 desde unos US$ 70 de 2025, vio un lado positivo: "Estados Unidos es el mayor productor de petróleo del mundo, por lejos, así que cuando el petróleo sube, ganamos mucho dinero", escribió en Truth Social.
Cuando el crudo bajó a US$ 68 con las expectativas de paz, reclamó a los minoristas bajar los precios y advirtió: "Si los minoristas no hacen esto, se vienen grandes problemas". La nafta promediaba entonces US$ 3,86, por debajo de los más de US$ 4,50 de mayo, pero unos 67 centavos más cara que un año antes. Antes del 4 de julio prometió que los precios volverían "pronto" a los mínimos previos a la guerra, con el Brent en US$ 71,57.
Escalada y ajuste del mensaje
A comienzos de septiembre, con los combates otra vez en escalada y el Brent sobre los US$ 101, Trump dijo que no creía que el petróleo bajara antes de los comicios: "Justo después de la elección, los precios del petróleo van a caer". En un acto en Carolina del Norte, con la nafta a US$ 4,37 (US$ 1,18 más que un año antes), sostuvo que era "un precio muy barato para lo que hemos hecho".
Este mes anunció un acuerdo para comprar diésel ruso, un giro frente a años de presión de Washington sobre Moscú por la guerra en Ucrania. También afirmó tener "control total" del estrecho de Ormuz, aunque el tráfico sigue muy por debajo del nivel previo a la guerra por las amenazas de Teherán. El diésel promedió entonces US$ 6,28, apenas debajo del máximo de casi US$ 6,53 de septiembre.
Trump anunció además un programa de alivio de combustible para la cosecha que, según dijo, daría US$ 8.000 millones a los agricultores. En un acto en Kansas prometió más fondos si ganan los republicanos y pidió a la multitud "fingir" que él está en la boleta. El fin de semana, en Georgia, dijo: "Estamos haciendo una fortuna". Insiste además en responsabilizar a Joe Biden por los problemas económicos. El diésel promedia hoy unos US$ 6,32, un 74% más que hace un año.
Una lectura
El discurso presidencial osciló entre minimizar el costo, atribuirlo al pasado y prometer alivio inminente, mientras los precios se mantuvieron muy por encima de los de antes del conflicto. Su propia previsión de que la baja llegaría después de las elecciones sugiere que no espera alivio antes del voto. Queda abierto si el acuerdo por el diésel ruso, el programa para agricultores o cualquier avance de paz alcanzan para modificar el humor de votantes preocupados por el costo de vida.