Ucrania recuperó el uso pleno de Starlink para sus drones tras más de una semana de límites
El ministro de Defensa informó que se levantaron las restricciones de velocidad que, según Kiev, afectaron las operaciones en el frente. Siguen sin aclararse quién las ordenó y por qué.
El ejército de Ucrania volvió a contar con acceso pleno a los enlaces satelitales Starlink para sus drones y otros equipos que se mueven a gran velocidad, informó el sábado el ministro de Defensa, Yevhenii Khmara. Así terminaron las restricciones de velocidad que, según funcionarios ucranianos, alteraron durante más de una semana las operaciones en el frente.
Khmara dijo a la prensa que los sistemas de monitoreo del ministerio registraron conexiones estables en objetos que se desplazan a más de 400 km/h. Atribuyó el resultado al "diálogo directo" y a la diplomacia del presidente Volodymyr Zelenskyy con Washington, y sostuvo que lo más importante era el efecto "para nuestro frente, para los militares, el trabajo de drones, logística y comunicaciones".
Una interrupción con costo militar
Las limitaciones recayeron sobre Starshield, la versión de uso militar del servicio de internet satelital de SpaceX, que es la base de las operaciones con drones y de las comunicaciones ucranianas. Según se informó, los comandantes reportaron drones perdidos y misiones interrumpidas. El viernes, Zelenskyy había dicho que Ucrania todavía sufría límites de velocidad en Starlink y Starshield.
Quién dio la orden
Desde la semana pasada persisten las dudas sobre quién ordenó las interrupciones del sistema de Elon Musk. Donald Trump sostuvo que no tomó esa decisión, aunque también dijo que no hay que culpar a Musk. El vicepresidente JD Vance insinuó una coordinación de la Casa Blanca con Musk, mientras que el secretario de Estado, Marco Rubio, y el de Defensa, Pete Hegseth, negaron cualquier participación de la administración.
El episodio sumó tensión a una relación ya tirante entre Kiev y Washington, por el supuesto acuerdo de Trump con Moscú sobre importaciones de diésel ruso, que Ucrania consideró una traición.
Diplomacia y ataques
La restitución llega mientras enviados estadounidenses lanzan un nuevo impulso para terminar la guerra. Rusia aceptó el miércoles retomar el mes próximo las negociaciones a tres bandas con Washington y Kiev. El viernes, Kiev y Moscú acordaron además un alto el fuego localizado, mediado por la primera dama Melania Trump, en torno a Oleshky, localidad ocupada por Rusia en la región de Jersón.
En paralelo, las autoridades instaladas por Moscú en ciudades de Crimea informaron cortes de luz el sábado tras ataques ucranianos nocturnos. El Estado Mayor de Ucrania dijo haber alcanzado una planta química en Togliatti, que produce materiales usados en combustible para cohetes; el alcalde, Ilya Sukhikh, confirmó daños en instalaciones industriales. También afirmó haber golpeado una fábrica de electrónica en Oriol que, según indicó, produce componentes de misiles rusos. Autoridades locales informaron tres muertos en ese ataque del viernes.
Una dependencia a la vista
El episodio mostró cuánto depende la capacidad militar ucraniana de una infraestructura privada cuya operación puede alterarse sin explicación pública. Que el servicio se normalizara en medio de la reactivación diplomática no prueba un vínculo causal, pero la coincidencia es notoria. Quedan abiertas la identidad de quien ordenó los límites, las garantías de que no se repitan y el rol que jugará Washington en las negociaciones de noviembre.
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