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Domingo 25 de octubre de 2026

Un analista propone eliminar el sistema europeo de derechos de emisión

Carlo Pelanda sostiene en La Verità que el ETS encarece la energía de las empresas europeas, sobre todo las italianas, y que la descarbonización puede lograrse sin él con fuentes propias.

Redacción

· 2 min de lectura

Un analista propone eliminar el sistema europeo de derechos de emisión
Imagen · La Verita

El analista Carlo Pelanda planteó en una columna publicada en el diario italiano La Verità que la Unión Europea debería abolir el sistema de comercio de emisiones (ETS, por sus siglas en inglés). Es su postura: a su juicio, el mecanismo resta competitividad a las empresas y dejó de ser necesario para reducir las emisiones.

Qué es el ETS

Según explicó, la UE fija un tope a las emisiones de carbono permitidas. Las empresas reciben o compran cuotas: quien emite menos puede vender las que no usa y quien emite más debe comprar adicionales. El ETS 1 se aplica a la generación eléctrica, las industrias de alto consumo energético, la aviación y el transporte marítimo.

En 2027 entrará de manera gradual el ETS 2, que Pelanda describe como mucho más pesado en costos porque incluirá edificios, transporte y otros sectores hoy exentos. Según el autor, la combinación de ambos genera un impacto desindustrializador, con riesgo de mayor desempleo.

Los argumentos

Pelanda afirma que los partidos ambientalistas de la legislatura europea anterior previeron ese efecto pero lo consideraron aceptable, porque priorizaban reducir emisiones sobre conservar empleos. Sostiene que los partidos no ambientalistas no lo discutieron porque las encuestas mostraban respaldo a esa prioridad.

Propone ahora mostrar que la descarbonización forzada quedó atrás y que la nueva prioridad es reducir la dependencia de combustibles fósiles importados, que, según dice, implica un riesgo inflacionario difícil de manejar. Para eso plantea energía autoproducida: nuclear de fisión de nueva generación desde 2030 y de fusión desde 2040, hidroeléctrica, solar con baterías, eólica y geotérmica donde rindan más, biocombustibles y combustibles sintéticos, con una red eléctrica gestionada con inteligencia artificial.

Según una simulación de su grupo de investigación, Stratematica, este enfoque permitiría cumplir el objetivo de descarbonización de la UE sin ETS 1 y 2 hacia 2050, aproximadamente. Con ese dinero, dice, las empresas intensivas en energía podrían invertir en nuevas fuentes.

El caso italiano

Pelanda reconoce que Italia depende en exceso del gas importado para calor y electricidad, lo que llevó al gobierno a aumentar la explotación de yacimientos de petróleo y gas en tierra y mar y a cerrar acuerdos con exportadores. Sostiene que el país necesitará una fuente estable no intermitente hasta que se instalen los minirreactores nucleares y el solar con grandes acumuladores, y que debería priorizar este último por ser más rápido. Italia dependerá más tiempo de los fósiles, pero debería compensarlo con un excedente de energías alternativas.

Señala además que el Parlamento Europeo, con una postura firme de Italia, empezó a aliviar la carga para las empresas energívoras, y que sería una buena señal si el próximo Consejo de la UE lo confirma. Observa que los Verdes, parte de la mayoría, no se opusieron a ese aflojamiento, lo que podría ser un intento de salvar el modelo suavizándolo.

Una lectura

Se trata de una posición de un analista con una mirada crítica del ETS, apoyada en una simulación propia cuyos supuestos no se detallaron. Quedan abiertas preguntas sobre los plazos: buena parte del plan depende de tecnologías nucleares que, según el propio autor, no estarían antes de 2030 o 2040, mientras el ETS 2 llega en 2027. Habrá que seguir lo que decida el Consejo de la UE sobre el alivio a las industrias energívoras.

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