Saltar al contenido

Lunes 26 de octubre de 2026

Un historietista demanda al gobierno japonés por la ley de sucesión imperial

Yoshinori Kobayashi sostiene que la adopción de varones de antiguas ramas imperiales viola la igualdad que garantiza la Constitución. La reforma, que excluye a las mujeres de la línea sucesoria, entró en vigor el sábado.

Redacción

· 3 min de lectura

Un historietista demanda al gobierno japonés por la ley de sucesión imperial
Imagen · The Associated Press

Un popular historietista japonés que escribió libros sobre historia y monarquía demandó al gobierno por la reforma de la ley de sucesión imperial, que permite a la familia real adoptar a parientes varones de antiguas ramas colaterales para que engendren futuros herederos. La norma entró en vigor el sábado, en medio de las críticas por el carácter exclusivamente masculino de la sucesión en la monarquía japonesa, de 1.500 años.

Qué establece la ley

Después del emperador Naruhito, el siguiente en la línea es su hermano menor, Akishino, y luego el sobrino de ambos, el príncipe Hisahito, de 20 años. No hay otros herederos elegibles en esa generación.

La reforma habilita la adopción, dentro de una rama de la familia real, de varones solteros de 15 años o más descendientes de parientes lejanos del trono, siempre que lo sean por línea masculina ininterrumpida. De las 11 ramas que renunciaron a su condición real en 1947 quedan cuatro. Según las autoridades, están al menos 36 generaciones alejadas de Naruhito, tras separarse de un antepasado común por vía masculina hace 600 años. Los críticos consideran que la distancia es excesiva para hablar de parentesco.

Las princesas podrán conservar su estatus y sus funciones oficiales al casarse con plebeyos, pero sus maridos e hijos no recibirán condición real. Así se elimina, en los hechos, la posibilidad de que la querida princesa Aiko suceda a su padre. Kobayashi llama a la norma "ley de exclusión de Aiko-sama".

La demanda

Kobayashi presentó la acción ante el Tribunal de Distrito de Tokio, el primer paso judicial contra la reforma. No hay fecha de juicio. Argumenta que adoptar a ex miembros de la realeza, que son plebeyos, discrimina a los demás plebeyos y viola el artículo 14 de la Constitución, que garantiza la igualdad sin distinción de "raza, credo, sexo, condición social u origen familiar".

"La adopción introduciría un nuevo sistema de clases, el de 'ex rama imperial', en Japón. (...) Es un problema grave", dijo a periodistas tras presentar la demanda. Añadió que el sistema socava "el valor fundamental de la Constitución" y convierte a la monarquía "en algo completamente distinto". También reclama 1 millón de yenes (unos US$ 6.350) por el sufrimiento psicológico que, según plantea, la norma le causa a un autor cuya obra se apoya en su amor por la monarquía, la igualdad y otros valores democráticos.

Un camino difícil

La política de sucesión solo masculina fue impulsada por el gobierno conservador de la primera ministra Sanae Takaichi, quien sostuvo que únicamente la línea paterna confiere autoridad y legitimidad al emperador. Especialistas jurídicos, incluidos integrantes de un panel oficial sobre la sucesión, también plantearon dudas sobre la constitucionalidad de la adopción.

El abogado de Kobayashi, Rintaro Kuramochi, admitió que ganar sería difícil, pero dijo que no había otra vía para plantear el tema en un país sin tribunal constitucional y con pocas esperanzas de que el actual gobierno corrija la ley.

Una lectura

Japón tuvo ocho mujeres monarcas; la sucesión exclusivamente por línea paterna se estableció recién en la Ley de la Casa Imperial de 1890, en una etapa de impulso a los sistemas patriarcales. La demanda difícilmente prospere, como admite su propio abogado, pero lleva a los tribunales un debate sobre igualdad y legitimidad dinástica. Queda por ver si los jueces aceptan tratarlo y si las dudas de los juristas oficiales alcanzan peso político.

Archivada en

Fuente de esta nota