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Sábado 24 de octubre de 2026

Un movimiento cambia la estrategia de protesta en Italia y las ciudades refuerzan la seguridad

El Movimiento 17 de octubre anuló las plazas anunciadas para este sábado y dará los puntos de encuentro media hora antes. El Gobierno respondió con un decreto de seguridad y los prefectos reforzaron los operativos en varias ciudades.

Redacción

· 3 min de lectura

Un movimiento cambia la estrategia de protesta en Italia y las ciudades refuerzan la seguridad
Imagen · Il Fatto Quotidiano

El Movimiento 17 de octubre (M1710) anunció que quedan anuladas las plazas convocadas para este sábado 24 de octubre en Milán, Bolonia y otras ciudades italianas, y que los puntos de concentración se conocerán recién a las 14.30. La protesta contra el aumento del costo de vida se hará, según el colectivo, con una lógica "fluida": "Non ci fermeremo" ("No nos detendremos"), prometió.

La estrategia del movimiento

Según el comunicado difundido en redes sociales, en cada ciudad se darán a conocer tres concentraciones distintas, solo media hora antes. Cada grupo, ya sea un colectivo, una organización o un grupo de amigos, deberá dirigirse al punto geográficamente más cercano. A las 15.30 se comunicará la plaza final, adonde los tres cortejos confluirán. "Tres ríos que confluyen en uno", define el texto, que invoca la consigna "be water".

El movimiento sostiene que las plazas anunciadas, como el Duomo de Milán y la plaza Nettuno de Bolonia, eran "un lugar conocido, delimitable y controlable". Y agrega: "No queremos ofrecer blancos, y para nosotros es una cuestión de tutela colectiva".

El M1710 nació después de los disturbios que devastaron y saquearon Milán el sábado 17 y el domingo 18 de octubre. En ese fin de semana, según se informó, hubo más de 300 personas demoradas, en su mayoría menores, y unos cincuenta arrestos de jóvenes convocados por TikTok.

La respuesta del Gobierno

El martes 20 de octubre, el Consejo de Ministros aprobó un decreto-ley de seguridad que crea el delito de violencia organizada en manifestaciones públicas, con penas de hasta 5 años de cárcel, amplía la detención preventiva y suma 500 militares para Milán. El movimiento lo calificó como "un puñetazo autoritario" de una dureza que, dijo, no se veía "desde la época del fascismo".

El ministro del Interior, Matteo Piantedosi, dijo desde Treviso: "Planificamos todo lo que era planificable; reforzamos todos los dispositivos, no solo en Milán". Mencionó a Roma en primer lugar entre las otras ciudades bajo atención. Se intensificó además el monitoreo de chats y redes donde se organizan acciones improvisadas.

Los operativos

En Roma, un comité técnico presidido por el jefe de policía, Roberto Massucci, aprobó una estrategia de "saturación": controles a tappeto, incluso preventivos, en el centro histórico, en los accesos desde la periferia y en el subte. Participarán más de mil efectivos, con apoyo de drones y aeronaves de la Policía y de los Carabineros. Hay dos marchas con aviso formal y otras convocatorias del movimiento. La policía dijo que protegerá el derecho a manifestarse, "sin dejar margen a ninguna forma de ilegalidad". También se vigila a posibles infiltrados y a grupos ultras que podrían organizar contramovilizaciones.

En Milán, la atención se concentra en las estaciones, para evitar el arribo de manifestantes de otras ciudades lombardas, y en los sitios políticos y de lujo. La tienda Rinascente cerrará a las 15; los demás comercios del centro decidirán por su cuenta. Luigi Ferrario, presidente de la asociación de comerciantes de corso Buenos Aires, afirmó: "Las persianas siguen arriba, como nos invitó el alcalde. No cedemos al miedo". El alcalde Giuseppe Sala había pedido "evitar la psicosis de cerrar los negocios". La Fiscalía dispuso unos diez magistrados de refuerzo y la Protección Civil montó un centro de identificación de menores en el cuartel de la Policía en via Cagni.

En Turín, donde se anunció una marcha contra el rearme que no fue comunicada a las autoridades, el prefecto Donato Cafagna presidió un comité que reforzó la vigilancia y prohibió, en zonas acotadas, botellas de vidrio y latas, además de cascos, máscaras, pasamontañas, fumígenos y objetos contundentes. En Florencia, la Prefectura acordó un esquema de prevención e intercambio de información ante posibles protestas en las próximas semanas, también no preavisadas. La embajada de Estados Unidos en Roma emitió una alerta y pidió a sus ciudadanos evitar las marchas.

Una lectura

El choque expone dos lógicas opuestas: un movimiento que busca evitar la previsibilidad y un Estado que responde con presencia masiva y normas más duras. Los puntos de encuentro de último momento complican el trabajo policial, pero también la seguridad de los propios manifestantes, que irán sin un recorrido conocido de antemano. Queda por ver cuánta gente responde a la convocatoria, si el decreto se aplica y cómo, y si la protesta por el costo de vida logra separarse de los episodios de violencia que la originaron.

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