Un vuelo solo para adultos reabre el debate sobre quién molesta a bordo
JetBlue Vacations y Virgin Voyages lanzaron "Do Not Disturb", un paquete sin chicos que combina vuelo y crucero. Una columna del diario alemán FAZ cuestiona la premisa: los pasajeros problemáticos suelen ser adultos.

JetBlue Vacations y Virgin Voyages ofrecen un paquete vacacional libre de niños bajo el nombre "Do Not Disturb" (no molestar). Según la propuesta, el viaje parte del aeropuerto JFK de Nueva York, que dista de ser un espacio sin chicos, y hace una primera escala en Fort Lauderdale. Allí también puede haber niños, entusiasmados porque de ahí siguen camino a Disney World.
Del avión al crucero
Una vez en tierra, el grupo es trasladado al puerto de Miami, donde espera el Brilliant Lady, un crucero exclusivo para adultos. La oferta apunta a quienes buscan descanso sin la presencia de menores.
Una mirada crítica
El planteo viene de una columna de opinión del diario Frankfurter Allgemeine. Su autor sostiene que los niños están "sorprendentemente subrepresentados" entre los verdaderos perturbadores y riesgos de seguridad a bordo. Recuerda que no se conocen casos de chicos ebrios que hayan acosado a tripulantes o forzado puertas de emergencia. Y menciona que un avión de Singapore Airlines debió dar la vuelta sobre el Pacífico y regresar a San Francisco por culpa de un pasajero adulto indisciplinado.
El columnista también recurre al ensayo de David Foster Wallace sobre los cruceros, "Schrecklich amüsant – aber in Zukunft ohne mich" (en su título en alemán). Allí el escritor describe la infantilización de los pasajeros como "Terror der fürsorglichen Entmündigung", algo así como el terror de la tutela atenta. Para el autor, quienes eligen el barco sin chicos igual quieren ser atendidos todo el día por personal sonriente, como en cualquier otro crucero.
Propone, con ironía, reemplazar "solo adultos" por "solo bien educados", aunque duda de que así se pueda llenar un barco.
Una lectura
El paquete se apoya en una queja habitual de los pasajeros, pero no hay datos en este caso que comparen el comportamiento de adultos y niños en vuelo. Lo que sí muestra es que la segmentación por edad se volvió argumento comercial. Queda por ver si la demanda justifica ofertas similares y si las aerolíneas extienden la idea más allá de un paquete que, por ahora, solo es kinderfrei en el barco.
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