Volkswagen recortará otros 12.000 puestos hasta 2030 y choca con el sindicato
La automotriz alemana propone crear sociedades de transferencia para los empleados afectados. IG Metall rechaza la idea de plano antes de la ronda de negociaciones que empieza el 24 de noviembre.

Volkswagen AG anunció que eliminará otros 12.000 puestos de trabajo hasta 2030. La empresa lo informó después de una reunión con representantes de los trabajadores en Hannover.
El grupo, que además de la marca central incluye la división de componentes y las funciones corporativas, había negociado hace dos años un recorte de más de 35.000 empleos hasta 2030. Según la compañía, los nuevos planes suman 12.000 bajas a ese total. También se conoció que la dirección, encabezada por Oliver Blume, apunta a eliminar en todo el mundo unos 50.000 puestos hasta 2030, además de los recortes previstos hasta ahora en el grupo.
Transferencia y salidas voluntarias
VW sostuvo que el ajuste debe ser "socialmente responsable" y que en la próxima ronda paritaria quiere negociar la apertura de Transfergesellschaften, sociedades de transferencia: estructuras transitorias para empleados cuyo puesto desaparece, que reciben ayuda para encontrar otro trabajo, por ejemplo con capacitación. La participación suele basarse en un plan social o un acuerdo de empresa, y la Agencia Federal de Empleo puede cubrir parte de los salarios mediante el subsidio de transferencia por reducción de jornada.
Además de eso, la empresa consideró necesario aprovechar al máximo los instrumentos de salida voluntaria y reducir costos laborales. Hasta ahora apelaba sobre todo al retiro parcial para mayores y a las indemnizaciones. No se precisó cuántos empleados podrían pasar a una sociedad de transferencia; el paso sería voluntario, y su duración, su diseño y las posibles indemnizaciones deberían negociarse y quedar por escrito.
La compañía aclaró que mantiene el convenio de futuro y la garantía de empleo incluida en él hasta fines de 2030. Las negociaciones comienzan el 24 de noviembre.
El rechazo de IG Metall
El sindicato IG Metall rechazó con firmeza la propuesta y la calificó de "incumplimiento de la palabra" en materia paritaria, sin base jurídica sólida. Su jefe regional, Thorsten Gröger, afirmó: "Antes de que intervengan los aportantes, los accionistas tienen la obligación". Agregó que no puede ser que pague la comunidad mientras los accionistas siguen cobrando dividendos.
Según el gremio, hasta ahora logró imponer sociedades de transferencia con financiamiento público sobre todo ante reestructuraciones y cierres de plantas. En lugar de empujar gente hacia ellas, sostuvo, VW debe asegurar su futuro con nuevos productos, nuevos mercados y liderazgo tecnológico.
Lo que viene
El conflicto llega cuando la empresa promete respetar la garantía de empleo y, a la vez, pide más herramientas de salida y menores costos. El punto de fricción es quién paga la transición: la empresa quiere usar un esquema que puede apoyarse en fondos públicos, y el sindicato lo ve como una carga trasladada a la sociedad. Quedan abiertos el alcance real de la medida y su costo, y la negociación que empieza en noviembre mostrará si hay terreno común.
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