Vučić admitió la derrota en Serbia y los estudiantes van hacia la mayoría
El líder serbio reconoció que su coalición perdió las elecciones anticipadas, aunque el escrutinio no terminó. La Lista Estudiantil, nacida de las protestas, rozaría la mayoría absoluta tras 14 años de dominio del Partido Progresista Serbio.

Aleksandar Vučić reconoció la derrota de la coalición Serbia Unida en las elecciones parlamentarias anticipadas y señaló a la Lista Estudiantil como la fuerza que obtendrá más bancas. Si el escrutinio lo confirma, el movimiento surgido de las protestas contra el gobierno tendría mayoría absoluta en la Asamblea Nacional.
«Sobre la base de la muestra estratificada, está claro que perdimos estas elecciones», dijo Vučić, y aclaró que los resultados no son definitivos. Según sus estimaciones, la lista rival obtendría entre 135 y 140 de los 250 escaños. Las primeras proyecciones de la emisora pública RTS le dan a los estudiantes el 52% de los votos, contra el 39,3% de Serbia Unida, con un reparto estimado de 138 diputados contra 104.
Vučić pasa a la oposición
Vučić había dejado la presidencia en septiembre para encabezar la campaña. Anunció que seguirá en política desde la oposición: «La lucha continuará desde la oposición». Dijo que cuestionará la campaña de los estudiantes, que a su juicio fue «incorrecta y llena de mentiras», y agregó: «Reconozco la victoria de los estudiantes» y «nadie huirá de Serbia por esto».
De las protestas al Parlamento
La Lista Estudiantil nació de las movilizaciones que desde hace casi dos años recorren el país. Las protestas cobraron dimensión nacional tras el derrumbe de la marquesina de la estación de trenes de Novi Sad, en noviembre de 2024, que mató a 16 personas y alimentó denuncias de corrupción y mala gestión en la renovación del edificio.
Aunque la conduce políticamente el estudiantado, la lista no incluye estudiantes entre sus candidatos: hay profesionales, deportistas, agricultores y artistas. Su objetivo declarado es superar las divisiones partidarias y reconstruir la economía y las instituciones democráticas. En la campaña, sus referentes recorrieron el país a pie y en bicicleta, también en zonas rurales tradicionalmente cercanas a Vučić.
Alta participación y denuncias
La participación fue alta. Hubo largas filas desde temprano y en algunos locales se votó más allá de las 20 para atender a quienes seguían esperando. Los observadores preveían una asistencia cercana al 70%, algo que no ocurría desde 2000.
El Centro para Elecciones Libres y Democracia (CeSid) informó más de 300 denuncias de posibles irregularidades hasta el cierre: fotos de boletas, presunto voto colectivo o familiar, problemas en la verificación de identidad e interrupciones en algunos locales. También se denunciaron presiones y intentos de compra de votos. Los casos están en verificación y no son infracciones comprobadas.
Medios locales reportaron episodios de violencia. La policía antidisturbios custodió una zona del centro de Belgrado cerca de la sede de la Comisión Electoral, y se vieron vehículos de fuerzas especiales cerca de un parque de la capital donde simpatizantes de Vučić acampan desde hace más de un año. El embajador de la Unión Europea en Belgrado, Andreas von Beckerath, expresó preocupación y pidió a todas las partes calma y responsabilidad, sin violencia ni provocaciones.
Lo que viene
El reconocimiento de la derrota evita, por ahora, una impugnación directa del resultado por parte del líder saliente. Pero los números son proyecciones, las denuncias siguen abiertas y falta el recuento final. Vučić conserva una base electoral considerable.
Para el movimiento estudiantil, el desafío cambia: pasa de la calle a armar una mayoría y fijar prioridades de gobierno en torno a la lucha contra la corrupción, las instituciones y la economía. Habrá que ver cómo se traducen esas promesas en decisiones, cómo se gestiona la transición y qué rumbo toma la negociación de adhesión de Serbia a la UE.
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