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Domingo 25 de octubre de 2026

Alemania volvió a la hora de invierno y el rechazo al cambio de hora baja al 71%

Los relojes se atrasaron una hora en Alemania y en la mayor parte de Europa. Una encuesta muestra que el rechazo al cambio perdió fuerza, pero sigue siendo mayoritario.

Redacción

· 2 min de lectura

Alemania volvió a la hora de invierno y el rechazo al cambio de hora baja al 71%
Imagen · Der Spiegel

A las 3.00, los relojes se atrasaron una hora en Alemania y en la mayoría de los países de Europa, y volvió a regir la hora normal de Europa Central (MEZ), conocida como hora de invierno. Se mantendrá hasta fines de marzo.

El horario de verano se reintrodujo en Alemania en 1980 con el objetivo de ahorrar energía y aprovechar mejor la luz del día. Desde entonces, el reloj se adelanta una hora a fines de marzo y se atrasa a fines de octubre.

De la actualización automática de los relojes se ocupa el Instituto Federal de Física y Metrología (PTB), con sede en Braunschweig. Sus especialistas aseguran que un transmisor de onda larga, el DCF77, ubicado en Mainflingen, cerca de Fráncfort del Meno, envíe la señal a relojes de radio, relojes de estaciones de tren y muchos equipos industriales.

Menos rechazo, con matices

Según una encuesta de Forsa encargada por la aseguradora de salud DAK-Gesundheit, el 71% de los consultados pide abolir el cambio de hora. Son cinco puntos porcentuales menos que el año anterior y el valor más bajo desde 2016. El pico de rechazo fue en 2018, con 80%. El sondeo se realizó a fines de septiembre a más de mil personas en todo el país.

La baja más marcada se dio entre los 18 y los 29 años: el rechazo pasó de 66% a 50%, y es el grupo con mayor apoyo a alternar entre horario de verano e invierno (39%).

Además, el 29% de los encuestados dijo haber tenido alguna vez problemas de salud o psicológicos por el cambio de hora; las mujeres (36%) más que los hombres (22%). Entre quienes lo sufren, el 80% mencionó cansancio o decaimiento, el 63% dificultades para dormir o concentrarse y el 37% irritabilidad. Cerca del 20% habló de estados depresivos que vinculan con el cambio.

Una abolición que no llega

En 2018, una consulta en línea de la Comisión Europea reunió 4,6 millones de respuestas, unos tres millones de ellas desde Alemania. El 84% de los participantes se pronunció por eliminar el cambio de hora. La UE propuso entonces terminar con la práctica, pero todavía no hay una solución común: los Estados no lograron acordar qué hora dejar fija, si la de invierno (la hora normal) o la de verano.

Una investigación reciente sostiene que una hora normal permanente sería más saludable, porque la luz matinal estabiliza el reloj interno, el sueño y el ánimo. Quienes defienden el horario de verano valoran, en cambio, las largas tardes estivales.

Una lectura

El descenso del rechazo no cambia el cuadro de fondo: siete de cada diez alemanes quieren el fin del cambio de hora, pero la decisión sigue trabada en Europa por una discusión de fondo, qué hora conservar. Mientras no haya acuerdo, el reloj seguirá moviéndose dos veces por año.

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