Saltar al contenido

Domingo 25 de octubre de 2026

Un estudio japonés vincula la cercanía con el gato y menos estrés

Investigadores de la Universidad de Kioto siguieron durante un mes a 29 gatos y 19 dueños. Según el trabajo, importa más la cercanía física que el solo hecho de tener un gato.

Redacción

· 1 min de lectura

Un estudio japonés vincula la cercanía con el gato y menos estrés
Imagen · Il Fatto Quotidiano

Tener un gato en casa no alcanza para sentirse mejor: lo que cuenta es cuánto tiempo se pasa cerca de él. Esa es la conclusión de un estudio de la Universidad de Kioto publicado en la revista iScience, que el Daily Mail difundió.

Cómo se midió

La investigación siguió durante un mes a 29 gatos y 19 propietarios. Los animales llevaban en el collar pequeños sensores Bluetooth que registraban el tiempo de contacto cercano con las personas, mientras que los dueños completaban cuestionarios sobre su estado de ánimo.

Qué se encontró

Quienes pasaban más tiempo físicamente cerca de su gato mostraron niveles más altos de "vigor", es decir, energía y vitalidad. En cambio, no apareció relación con los años de convivencia: cuanto más tiempo hacía que tenían al gato, más tendían a aumentar los estados de ánimo negativos.

"Quizás no basta con tener un gato para obtener beneficios: lo que importa es la calidad de la interacción", explicó la primera autora, Saho Takagi.

La parte biológica

El estudio también exploró el plano hormonal, hasta ahora analizado sobre todo en perros, dado que los gatos suelen considerarse independientes y distantes. Los investigadores midieron cortisol, la hormona del estrés, y oxitocina, asociada al vínculo y la confianza. Hallaron una fuerte sintonía: cuando la oxitocina del gato era alta, también lo era la de su dueño, que además mostraba menos cortisol y menos emociones negativas.

Una lectura

La muestra es pequeña y el período, breve, de modo que los resultados son una señal más que una conclusión firme. Tampoco quedó claro, con los datos difundidos, si es la cercanía la que mejora el ánimo o si las personas más animadas buscan más a sus gatos. Lo que sí sugiere el trabajo es que el beneficio de convivir con un gato depende menos de la tenencia que del tipo de vínculo.

Fuente de esta nota