Assange agradece a Lula su respaldo y critica el silencio de los Bolsonaro
El fundador de WikiLeaks rompió el silencio en redes: reconoció el papel del presidente brasileño en su liberación y acusó a Jair y Flávio Bolsonaro de no hacer nada.

Julian Assange, fundador de WikiLeaks, difundió el viernes 24 de octubre de 2026 un mensaje político en el que reconoció el papel del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, en su lucha por salir de prisión. Según la nota de teleSUR que recogió el mensaje, volvió a las redes tras más de dos años de silencio.
«Lula fue amable con mis hijos y no pidió nada a cambio. Por el contrario, Jair y Flávio Bolsonaro no hicieron nada ni dijeron nada», sostuvo Assange.
Un contraste entre dos actitudes
El australiano contrapuso la solidaridad de Lula y del papa Francisco con el silencio del expresidente Jair Bolsonaro y su familia. Según el relato difundido, Lula intercedió por su causa, se dirigió al papa Francisco para sumar apoyos humanitarios y respaldó a la familia de Assange en los momentos más duros del cautiverio, sin condiciones. Para Assange, ese mutismo equivale a complicidad.
Recordó además los 1.901 días, más de cinco años, que pasó en aislamiento en la prisión británica de Belmarsh. Llegó allí tras su asilo en la embajada de Ecuador en 2012 y su entrega a las autoridades británicas en 2019. Ese recorrido, afirmó, fue el precio por divulgar crímenes de guerra de Estados Unidos.
Soberanía y subordinación
Assange criticó a los sectores que, según él, obedecen sin matices los dictados de las potencias hegemónicas. «Sin la capacidad de decir "no" a Washington y a Tel Aviv, no puede haber política nacional, sino únicamente instrucciones extranjeras», advirtió.
Sostuvo que su condena buscó castigar la revelación de masacres, espionaje industrial y prácticas criminales del Pentágono, entre ellas el monitoreo de industrias y recursos naturales en América Latina. A su juicio, los aliados locales de esas potencias están dispuestos a entregar esos recursos a cambio de migajas, y ubicó al bolsonarismo dentro de esa subordinación.
En 2024, Assange selló un acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos que le permitió regresar a Australia como hombre libre. Desde entonces, según la nota, sus intervenciones públicas mostraron sintonía con los gobiernos progresistas que defendieron sus derechos frente al lawfare (uso del sistema judicial con fines de persecución política) y la censura transnacional.
Una lectura
El mensaje tiene un destinatario político claro: lo difundió el entorno de Lula y toma posición en la disputa interna brasileña. Quedan sin precisar el contexto exacto de su publicación y la respuesta de los Bolsonaro, que hasta ahora no se conoce. Conviene seguir si hay réplica y si Assange retoma una agenda pública más activa.
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