Saltar al contenido

Domingo 25 de octubre de 2026

Barcelona: 128 detenidos tras una noche de vandalismo, la mayoría menores

Unas 500 personas encapuchadas destrozaron 23 comercios del centro. Las autoridades catalanas investigan vínculos con la violencia en Francia e Italia, y gremios denuncian que se subestimó el riesgo.

Redacción

· 2 min de lectura

Barcelona: 128 detenidos tras una noche de vandalismo, la mayoría menores
Imagen · Clarin

Barcelona amaneció este domingo con los destrozos de una noche de violencia y vandalismo en el centro de la ciudad, y sin certezas sobre quién está detrás. La Policía tiene 128 detenidos, de los cuales 72 son menores de 18 años.

Según la investigación, los manifestantes violentos son en su mayoría jóvenes extranjeros, aunque con documento español. La consejera de Interior de la Generalitat, Núria Parlon, dijo que "eran unas 500 personas que se han dedicado a llevar a cabo actos vandálicos".

La convocatoria

La convocatoria circuló por TikTok, Telegram y WhatsApp y usó, como en otras ciudades europeas, la consigna "Blocus". Los participantes se reunieron en la Plaza de Cataluña, detrás de una pancarta que decía: "Contra el sistema, institutos en lucha". Iban encapuchados y no se identificaron como parte de ninguna organización estudiantil, sindicato ni partido.

Los Mossos d'Esquadra, la policía regional catalana, detectaron que no se trata de grupos antisistema ni de independentistas extremos. La concentración tampoco tenía autorización en una plaza por la que pasan unas 300.000 personas por día.

Las autoridades catalanas trazan conexiones con la violencia en Francia, Italia y otras ciudades europeas. Hablan de un movimiento novedoso, inspirado en el caos que tuvo a París como escenario, impulsado en España por grupos de jóvenes sin arraigo profundo en Cataluña ni militancia política, que incitan a saquear y destrozar. Circulan rumores de nuevas convocatorias.

Daños y respuesta política

Fueron destrozadas las vidrieras de 23 negocios, la mayoría de telefonía, computación, ropa y anteojos, y sus estanterías quedaron vaciadas. Algunos bares y restaurantes con clientes adentro bajaron las persianas antes de ser atacados. "Esto no es robar, es destrozar", lamentaron los dueños. También se quemaron contenedores de basura.

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, afirmó: "Protestar es un derecho democrático. Agredir, intimidar o causar destrozos no lo es". Prometió: "Nos aseguraremos de que quien lo haga, lo pague".

El alcalde, Jaume Collboni, se reunió con comerciantes afectados y aseguró que será "implacable persiguiendo a quienes han sido responsables". Anunció que el ayuntamiento se presentará como parte contra los responsables, mayores de edad y también los padres o responsables de los menores: "Que no piensen que por ser menores no tendrán responsabilidad".

Críticas por el operativo

El Gremio de Restauración de Barcelona denunció en un comunicado una "evaluación incorrecta del riesgo" y una "respuesta policial insuficiente".

Una lectura

El perfil de los detenidos y la ausencia de una organización visible complican la respuesta: no hay interlocutores ni reclamos concretos, solo una consigna replicada en redes. Queda abierto cuál es el vínculo real con los hechos de otros países, algo que la Policía todavía investiga, y si las nuevas convocatorias de las que se habla se concretan. También se verá si la advertencia sobre la responsabilidad de los padres de menores se traduce en acciones judiciales.

Archivada en

Fuente de esta nota