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Domingo 25 de octubre de 2026

Cruces y cánticos marcaron el voto de Flavio Bolsonaro en el balotaje de Brasil

El senador votó en Río de Janeiro entre gritos de seguidores de ambos bandos, con una última encuesta de Datafolha que lo ubica 48% a 47% frente a Lula. Cerca de 160 millones de electores definen hasta las 17 el rumbo del país.

Redacción

· 3 min de lectura

Cruces y cánticos marcaron el voto de Flavio Bolsonaro en el balotaje de Brasil
Imagen · La Nacion

El balotaje presidencial de este domingo en Brasil empezó con tensión en la Zona Norte de Río de Janeiro. Hacia las 8.15, apenas abiertas las urnas, el senador y candidato del Partido Liberal (PL), Flavio Bolsonaro, fue recibido por una guerra de cantos entre bolsonaristas y petistas frente a la Escuela Municipal Barão de Mello, donde votó.

Simpatizantes del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT), esperaban ocultos en un bar frente al colegio y irrumpieron con sus cánticos cuando apareció el candidato. A su "olé olé olé, Lula, Lula" respondieron los bolsonaristas con "Lula, ladrón, tu lugar es la prisión". También se escuchó "¡Abrí el sigilo!", en referencia al desafío de Lula a Flavio para que levante su secreto bancario, fiscal y telefónico, mezclado con "¡Yo vine gratis!" de parte de los seguidores de la familia Bolsonaro.

Un país dividido

Según la última encuesta de Datafolha, publicada el sábado, Flavio Bolsonaro obtiene el 48% y Lula el 47%. Casi 160 millones de electores pueden votar hasta las 17 horas. Flavio es hijo del expresidente Jair Bolsonaro, condenado por intento de golpe de Estado.

Tras votar, el senador habló brevemente con la prensa, acompañado por el gobernador electo de Río, Douglas Ruas, también del PL. Dijo que "ha llegado el momento del cambio real" y afirmó: "Brasil no aguanta cuatro años más de la manera en que está, la vida de todo el mundo empeoró".

Las voces en la calle

Claudio, de unos 50 años, que esperaba con su hijo pequeño, sostuvo que "este gobierno no quiere que el país avance, quiere que la gente siga siendo pobre". Admitió que un gobierno de Flavio debería tomar al principio medidas duras, pero insistió en que "es el único camino". Luiz, de unos 40, dijo sobre los petistas: "Con esta gente no se puede gobernar".

Del otro lado, Sidney, también de unos 40, afirmó que Flavio es "hijo de alguien que intentó hacer un golpe de Estado" y que ellos quieren defender la democracia. Francisca, de unos 60, lo acusó de no haber trabajado nunca y de haber sido "siempre un miliciano".

La referencia apunta a las milicias, grupos paramilitares formados en su mayoría por policías, bomberos y militares en actividad o retirados, que controlan amplios territorios pobres de Río, como la Zona Oeste y la Baixada Fluminense, y extorsionan a la población a cambio de supuesta protección frente a bandas como el Comando Vermelho. La acusación contra Flavio se remonta a su etapa como diputado estadual, cuando empleó en su gabinete a la madre y a la entonces esposa de Adriano da Nóbrega, expolicía señalado como jefe de la milicia carioca y de la "Oficina del Crimen".

Otros votantes de Lula mencionaron la economía. Pedro, de unos 60, dijo que Flavio quiere copiar el "tijeretazo" de Javier Milei y que "la economía argentina está destruida". Un jubilado temió que, si se replica lo hecho con los jubilados argentinos, "no me alcanza para comer".

Una lectura

La escena frente a la escuela condensa una elección sin margen: un empate técnico en las encuestas y electorados que se ven mutuamente como una amenaza, ya sea por la democracia, por los vínculos con las milicias o por el ajuste. Con una diferencia de un punto en la última medición, el resultado dependerá de la participación y de los votos indecisos. Queda por verse cómo reaccionará el perdedor ante un resultado ajustado, en un clima de acusaciones cruzadas.

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